Renovables en Canarias: ¿Por qué existe rechazo y cómo podemos superarlo juntos?
En nuestra plataforma, defendemos con vehemencia la Transición Energética como la única vía posible para el futuro de Canarias. Es una convicción técnica, medioambiental y económica. Sin embargo, como ingenieros y ambientalistas que pisan el terreno, no podemos ignorar una realidad cada vez más presente: aunque la mayoría apoya las energías limpias, aumenta el rechazo a proyectos concretos en nuestro archipiélago.
Ignorar este rechazo sería un error estratégico y una falta de respeto a la gente de nuestra tierra. La pregunta no es si necesitamos renovables —la respuesta es un sí rotundo—, sino ¿por qué surgen estos conflictos y cómo podemos construir un modelo de despliegue que sea verdaderamente sostenible y justo para todos? Este no es un problema de la tecnología, sino del método. Vamos a analizarlo.
1. «No en mi patio trasero»: El Impacto sobre Nuestro Territorio
Canarias es un territorio frágil y de una belleza única. Es comprensible que la primera barrera sea la visual.
- Impacto Paisajístico: Seamos claros. Los aerogeneradores modernos, con su considerable tamaño y potencia, generan un enorme impacto visual, especialmente cuando se sitúan en nuestras crestas montañosas o llanuras. Son elementos que no se pueden ocultar.
- Ocupación del Suelo: De igual manera, las plantas solares fotovoltaicas requieren extensas superficies, lo que genera una lógica preocupación sobre la transformación del paisaje y la competencia con usos tradicionales del suelo, como la ganadería o la agricultura.
Negar este impacto es inútil. La clave no es negarlo, sino planificarlo. Debemos exigir una ordenación territorial que identifique las zonas de menor valor paisajístico y ecológico, que minimice la fragmentación de hábitats y que respete nuestro patrimonio.
2. El Silencio que Genera Desconfianza: Comunicación y Participación
Aquí yace, quizás, el mayor error de todos. Los datos son demoledores: se estima que el 90% de los proyectos que enfrentan un rechazo social importante se debe a una mala o nula comunicación.
Cuando los promotores, ya sean públicos o privados, no se sientan a hablar con las comunidades locales, cuando no explican qué van a hacer, cómo y por qué, dejan un vacío. Y ese vacío se llena con miedo, rumores y desconfianza. La ciudadanía se siente ajena a todo el proceso. Es el sentimiento de «esto me lo imponen». Cuando un vecino ve que se proyecta un parque eólico junto a su casa sin que nadie le haya consultado y sin percibir ningún beneficio directo, el rechazo es la consecuencia natural y humana.
3. ¿Quién se Beneficia Realmente? El Reparto Justo de la Riqueza
Esta es la pregunta del millón y el origen de la mayor parte del recelo. Existe una elevada desconfianza hacia las grandes compañías eléctricas. Los ciudadanos a menudo no ven creíbles los argumentos climáticos de empresas cuyo único fin aparente es el beneficio económico, interpretando sus acciones como un mero «greenwashing».
El conflicto se agrava cuando las comunidades locales sienten que no habrá un reparto justo de los beneficios. La percepción es clara: los principales beneficiarios serán las grandes empresas, mientras la población rural y local asume las cargas. Se genera así una sensación de agravio, de ser una «zona de sacrificio» para que otros se beneficien. Mientras los beneficios no se queden, en una parte justa y visible, en el territorio que acoge las instalaciones, la oposición será feroz.
4. El Ruido de la Desinformación: Bulos y Narrativas Falsas
Sobre este caldo de cultivo de desconfianza y falta de información, prospera la desinformación. Es crucial aprender a identificarla. Narrativas como que «las renovables causan más contaminación de la que evitan» o que «las placas solares sustituyen el suelo agrario cultivable» son técnicamente falsas, pero calan cuando el modelo de implantación es deficiente.
Debemos ser contundentes contra los bulos, como los que vinculan los incendios forestales con la instalación de renovables, pero también debemos entender que la mejor herramienta contra la mentira es la transparencia y la participación.
El Camino Hacia Adelante: Renovables SÍ, pero no Así
El rechazo no es al sol ni al viento. Es a un modelo de implantación que se percibe como opaco, injusto y extractivo. Desde «Canarias Sostenible» estamos convencidos de que la solución pasa por un cambio radical de enfoque, basado en tres pilares:
- Planificación Democrática: Necesitamos urgentemente una planificación territorial clara y vinculante que defina dónde sí y dónde no se pueden instalar estos proyectos, contando con la participación activa de la ciencia, los ecologistas y la ciudadanía.
- Participación Real y Beneficio Local: Los proyectos deben diseñarse con la gente, no a pesar de la gente. Esto implica crear mecanismos para que una parte de los ingresos generados revierta directamente en los municipios: bajando la factura de la luz a los vecinos, creando empleo local de calidad o invirtiendo en servicios públicos. Fomentar las comunidades energéticas locales es fundamental.
- Transparencia Radical: Las empresas y las administraciones tienen la obligación de comunicar de forma proactiva, clara y honesta. Cada proyecto debe ser una caja de cristal desde su concepción hasta su desmantelamiento.
La Transición Energética en Canarias será socialmente justa o no será. Tenemos que pasar de un modelo impuesto a un modelo compartido. Solo así conseguiremos que cada aerogenerador y cada placa solar no sean vistos como una amenaza, sino como lo que realmente son: una herramienta imprescindible para garantizar un futuro sostenible, próspero y nuestro.
#CanariasSostenible #RenovablesSíPeroNoAsí #TransicionEnergeticaJusta #ParticipacionCiudadana #EnergiaLimpia #IslasCanarias #Dialogo
