Lanzarote ante el Espejo: Anatomía de un Déficit Energético Ignorado
La reciente y sonora controversia sobre las Zonas de Aceleración de Renovables (ZAR) en Lanzarote es, en realidad, el síntoma visible de una dolencia mucho más profunda y silenciosa: un déficit energético crónico y una peligrosa inacción en materia de descarbonización. Mientras el debate público se enreda en la disputa competencial entre el Cabildo y la Consejería de Transición Ecológica, los datos objetivos dibujan un panorama insostenible que exige una acción inmediata y decidida.
Desde nuestra plataforma «Canarias Sostenible», consideramos fundamental trascender el ruido político para sumergirnos en la fría elocuencia de los números. Porque es ahí, en los informes del Operador del Sistema y en las estadísticas de generación, donde reside la verdadera urgencia para Lanzarote. La pregunta que debemos hacernos no es solo dónde instalar las renovables, sino qué ocurre cada día que no lo hacemos.
1. Un Sistema Bipolar: La Asimetría Energética Lanzarote-Fuerteventura
Es imposible analizar la situación de Lanzarote sin entender su simbiosis eléctrica con Fuerteventura. Ambas islas operan como un único sistema eléctrico desde la instalación de un enlace submarino en 2012. Este sistema se alimenta, principalmente, de dos envejecidas y contaminantes centrales de fuel y diésel: Punta Grande en Lanzarote y Las Salinas en Fuerteventura.
Sin embargo, en la última década, el desarrollo de las energías limpias ha sido radicalmente asimétrico. A cierre de 2023, los datos de Red Eléctrica de España (REE) no dejan lugar a dudas:
- Potencia Renovable Total en Fuerteventura:112,3 MW
- Eólica: 64,9 MW
- Fotovoltaica: 47,4 MW
- Potencia Renovable Total en Lanzarote:55,7 MW
- Eólica: 31,5 MW
- Fotovoltaica: 22,1 MW
Fuerteventura, por tanto, no solo tiene el doble de potencia renovable instalada, sino que ha liderado la penetración en el sistema. Esto se traduce en una brecha abismal en la cobertura de la demanda con fuentes limpias. En 2023, la cobertura de la demanda con renovables en Fuerteventura alcanzó el 18,4%, una cifra que, aunque modesta, se alinea con la media canaria. Lanzarote, por su parte, se hundió hasta un testimonial 8,5%, compartiendo el furgón de cola del archipiélago junto a La Palma y La Gomera.
La consecuencia de este desequilibrio es directa y cuantificable: Lanzarote es un importador neto de energía. El sistema opera de forma que la generación más eficiente y limpia (la de Fuerteventura) desplaza a la más cara y contaminante (la de Lanzarote). Los datos de 2023 son elocuentes:
- Generación total en Fuerteventura: 788.731 MWh.
- Energía exportada a Lanzarote: 94.099 MWh.
Esto significa que casi el 12% de toda la producción eléctrica de Fuerteventura se destinó a cubrir la demanda de Lanzarote. Cada día, un flujo constante de electrones viaja por el cable submarino para sostener un modelo energético lanzaroteño que se ha quedado anclado en el pasado.

2. El Coste Real de la Inacción: Más Fósiles, Más Emisiones, Más Dependencia
Este déficit no es gratuito. Tiene un coste económico, ambiental y estratégico.
Coste Ambiental y Económico: La generación con combustibles fósiles en Canarias tiene un sobrecoste que en 2023 superó los 1.700 millones de euros para todo el archipiélago, sufragado por todos los consumidores del país. Al tener una menor cuota de renovables, Lanzarote contribuye de forma desproporcionada a esta factura. Cada MWh que se genera con fuel en Punta Grande en lugar de con un parque eólico no solo emite aproximadamente 0,7 toneladas de CO₂, sino que tiene un coste de producción que puede llegar a triplicar o cuadruplicar el de la eólica.
Nuevos Grupos Fósiles: La situación es tan crítica que el sistema necesita refuerzos. El Operador del Sistema ha identificado un déficit de potencia firme de 32,8 MW. La solución a corto plazo no ha sido acelerar la renovable, sino licitar la instalación de 32,8 MW de nueva potencia fósil de emergencia. Estos grupos, que quemarán diésel y propano, se instalarán en Fuerteventura (plantas La Herradura y Mezque) precisamente por ser el nudo energéticamente más robusto, perpetuando el ciclo de dependencia.
Renovación de Flota Contaminante: El Proceso de Concurrencia Competitiva, diseñado para renovar la potencia obsoleta, vuelve a reflejar la inercia. De los 215 MW a adjudicar en el sistema, las propuestas evidencian el desequilibrio: se han presentado ofertas para 28 grupos en Fuerteventura frente a solo 15 en Lanzarote, lo que anticipa que el centro de gravedad de la generación térmica seguirá fuera de la isla de los volcanes.
3. El Futuro es Inevitable: Las Cifras de la Descarbonización para 2040
La polémica sobre las ZAR parece miope cuando se contrasta con las necesidades reales a largo plazo. El Plan de Transición Energética de Canarias (PTECan) del anterior ejecutivo y que es el único estudio serio al respecto que hay a día de hoy, establece unas metas para Lanzarote en 2040 que son, simple y llanamente, colosales:
- Eólica Terrestre: 500 MW (frente a los 31,5 MW actuales).
- Eólica Marina: 430 MW (actualmente 0 MW).
- Fotovoltaica sobre suelo: 190 MW (frente a los 22,1 MW actuales).
- Autoconsumo fotovoltaico: 68 MW.
Para materializar solo la eólica terrestre y la fotovoltaica sobre suelo, se estima una ocupación de territorio de unas 3.350 y 1.800 hectáreas respectivamente. Aquí es donde la discusión de las ZAR cobra sentido. La delimitación de un 3,75% del territorio (3.163 hectáreas) como zona apta no significa que se vaya a ocupar toda, sino que se acota el terreno donde estudiar y agilizar proyectos para empezar a recorrer este larguísimo camino. La ocupación real para 2030, como ha señalado la Consejería, apenas sería del 0,23%.
Conclusión: Lanzarote, Entre la Preservación y la Supervivencia Energética
El paisaje de Lanzarote, esculpido por el fuego y el arte, es un patrimonio mundial que debemos defender con vehemencia. Pero la mayor amenaza existencial para ese paisaje no es un molino de viento integrado con respeto, sino el cambio climático que desertifica, sube el nivel del mar y amenaza nuestra principal industria, el turismo.
La preservación del paisaje pasa, inevitablemente, por la erradicación de nuestra dependencia fósil. Confiar en que el autoconsumo sobre tejado solucionará un déficit de esta magnitud es, con los datos en la mano, una quimera.
Lanzarote se enfrenta a una elección ineludible: o lidera activamente su transición energética con una planificación valiente, ordenada y consensuada, asumiendo su cuota de responsabilidad territorial, o se resigna a ser un lastre energético, cada vez más dependiente de su isla vecina y anclada en un modelo contaminante y caro.
La inacción ya no es una opción. Es hora de un debate informado, con todos los datos sobre la mesa, para diseñar un futuro donde la sostenibilidad energética sea el pilar que garantice la verdadera preservación de la isla.
