La Obsolescencia Regulatoria: El auténtico problema

El Origen de la Declaración de la Emergencia Energética y su Consecuencias

El 9 de octubre de 2023 aparece publicada en el Boletín Oficial del Parlamento de Canarias la Declaración de emergencia energética en la Comunidad Autónoma de Canarias, que terminará desencadenando dos procesos relacionados y que profundizan en el deterioro medioambiental de nuestros sistema eléctrico. En primer lugar la implantación de los llamados grupos de emergencia que son unas plantas de grupos de unos pocos megavatios que se distribuyen por la zona norte de Tenerife, Gran Canaria y Fuerteventura. En segundo lugar el llamado Proceso de Concurrencia Competitiva, que si bien no lo lanza este gobierno, porque ya había sido iniciado por el gobierno anterior, si lo potencia. Con este último se pretende actualizar alrededor del 50% de la flota de grupos de generación fósil actual en todas las islas.

Todo esto viene desencadenado, a parte de por el oportunismo de un gobierno que no termina de creer en el proceso de descarbonización, por un informe del Operador del Sistema (Red Eléctrica de España), que está obligado a emitir y que nosotros hemos tenido acceso al publicado en enero de 2023.

Lo que sigue es nuestra valoración del citado informe.


La Paradoja Canaria: Más Fósiles para Salvar la Transición Energética

El «Informe anual de cobertura de la demanda en los TNP (Horizonte 2024-2028)» de Red Eléctrica (REE) cayó como un jarro de agua fría sobre los objetivos de descarbonización de Canarias. Lejos de ser un trámite, este documento es el análisis oficial de seguridad de suministro que determina la viabilidad de nuestro sistema eléctrico.

Su diagnóstico es inequívoco, y su solución, profundamente alarmante. El informe concluye que existe una «urgente necesidad de instalar potencia adicional por cobertura» en todos los sistemas eléctricos canarios a partir de 2024.

Pero, ¿cuál es la solución propuesta para esta «urgencia»? Más generación térmica.


El Diagnóstico de REE: Un Sistema al Borde del Colapso

Para entender la gravedad, debemos analizar el diagnóstico de REE. El informe, que cumple con el mandato del Real Decreto 738/2015, no basa su alarma en un aumento descontrolado de la demanda, sino en un desplome de la oferta de generación firme.

El «parque generador base» se está reduciendo drásticamente. El informe descuenta, de forma metodológicamente correcta bajo la ley actual, toda la potencia de grupos que:

  1. Finalizan su Vida Útil Regulatoria (VUR): La regulación fija esta vida en 25 años. Esto saca del sistema a cientos de megavatios que, aunque técnicamente operativos, están administrativamente obsoletos.
  2. Incumplen la Directiva de Emisiones Industriales (DEI): Grupos contaminantes, como los de Jinámar 8 y 9 o Candelaria 9 y 10, también se consideran indisponibles.

Al cruzar esta oferta menguante con la demanda prevista (incluso en el escenario más exigente del PNIEC), el sistema «no da los números». El criterio de fiabilidad (no superar un día de déficit cada 10 años) se incumple de forma sistemática.

Las necesidades de nueva potencia térmica que el informe calcula para 2028 son astronómicas:

  • Gran Canaria: 580 MW.
  • Tenerife: 580 MW.
  • Lanzarote-Fuerteventura: 280 MW.
  • La Palma: 58 MW.

La solución que impone el informe es clara: convocar «concursos de concurrencia competitiva» para instalar esta nueva potencia térmica.

La obsolescencia regulatoria

Crítica a una Solución Anacrónica: Hipotecar la Descarbonización

Aquí es donde el análisis técnico de REE, siendo correcto en su diagnóstico inmediato, se convierte en un fracaso estratégico a largo plazo. La solución propuesta no solo ignora, sino que atenta directamente contra la Ley de Transición Energética de Canarias y su objetivo de descarbonización para 2040.

1. La Creación Deliberada de «Activos Varados»

El argumento más sangrante es el de los activos varados (stranded assets). La regulación actual (RD 738/2015) otorga 25 años de vida útil retribuida a la nueva generación térmica.

Si se instala nuevos grupos de gas o diésel en 2026, su amortización contable se extiende hasta 2051. Sin embargo, nuestro objetivo legal es tener un sistema 100% renovable en 2040.

Esto nos sitúa en un callejón sin salida:

  • O incumplimos el objetivo de 2040 para seguir pagando estos activos fósiles.
  • O cumplimos el objetivo y cerramos estas centrales 10-15 años antes de ser amortizadas, socializando el coste millonario de esos «activos varados» en la factura de todos los canarios y del resto de los españoles.

Estamos proponiendo una inversión multimillonaria en una tecnología que, por ley, planeamos convertir en chatarra prematuramente.

2. La Paradoja de la «Flexibilidad Fósil»

El informe de REE es consciente de la penetración renovable. Por ello, exige que esta nueva generación térmica sea «más flexible», con «mínimos técnicos reducidos» y «rampas rápidas».

¿La justificación? Gestionar la variabilidad de las renovables (Cat. B) y reducir los vertidos.

Esta es la gran paradoja: estamos pidiendo instalar nuevos motores diésel para que el viento pueda soplar.

Esta «flexibilidad fósil» es una solución ineficiente. Estos grupos, aunque flexibles, seguirán teniendo un mínimo técnico. Para garantizar la reserva rodante, deberán permanecer encendidos, ocupando un «hueco térmico» que obligará a seguir realizando vertidos de energía renovable. Estamos instalando nuevos motores para, en esencia, mantenerlos al ralentí mientras tiramos energía limpia.

3. El Coste de Oportunidad

Cada euro destinado a un nuevo motor de gas es un euro que no se destina a almacenamiento. El informe crea una falsa dicotomía: o instalan motores diésel o habrá apagones. Se ignora por completo la tercera vía, que es la única compatible con nuestros objetivos climáticos.


Las Alternativas Reales que el Informe Minimiza

El problema de Canarias no es de energía (GWh) —nos sobra sol y viento—, es un problema de potencia firme (MW) y servicios de red (reservas, estabilidad). La generación térmica ha sido la solución histórica, pero ya no es la única.

1. Almacenamiento: Baterías (BESS) y Bombeo

El informe trata el almacenamiento como un actor secundario.

  • Bombeo (Chira-Soria): El documento despacha la central de bombeo de Chira-Soria indicando que «reduce la generación adicional necesaria en torno a 160 MW». Esto es una infravaloración flagrante de su función. Una central de bombeo no solo «reduce» potencia; reemplaza la función de cientos de MW de centrales de pico, ofrece almacenamiento masivo (GWh), provee reserva rodante y aporta inercia (estabilidad) al sistema, algo que los motores no hacen con la misma calidad.
  • Baterías (BESS): Las baterías son la herramienta de flexibilidad por excelencia. Pueden proveer reserva rodante y terciaria de forma más rápida, limpia y eficiente que cualquier grupo térmico. Su capacidad para absorber excedentes renovables (reduciendo vertidos) y despacharlos en la punta de demanda nocturna es la solución directa al déficit de cobertura que el informe identifica.

2. Gestión de la Demanda (DSM) y Agregación

El informe trata la demanda como una variable exógena e incontrolable. En un sistema moderno, la demanda es la primera herramienta de flexibilidad.

En lugar de construir una central de 50 MW para cubrir un pico de demanda de 3 horas, es más eficiente e infinitamente más barato crear un mercado de respuesta a la demanda, pagando a grandes consumidores (hoteles, desaladoras, industria, recarga de V.E.) para que desplacen su consumo. Esta «central virtual» es 100% limpia y ya funciona en otros sistemas eléctricos.


Conclusión: El Problema no es Técnico, es Regulatorio

Sería injusto culpar únicamente a REE. El equipo técnico ha hecho su trabajo con las herramientas que la ley le da. El verdadero culpable es el marco regulatorio: el Real Decreto 738/2015.

Esta regulación está obsoleta. Fue diseñada para gestionar un sistema térmico (Cat. A) con aportaciones renovables (Cat. B), no para un sistema 100% renovable gestionado con almacenamiento.

  • El RD 738/2015 no define mecanismos de mercado claros para que el almacenamiento (BESS) o la gestión de la demanda (DSM) compitan en igualdad de condiciones con un motor diésel para ofrecer «potencia firme» o «reserva rodante».
  • Al definir el problema como una falta de «potencia de categoría A», la única solución posible que arroja el modelo es… más potencia de categoría A.

El informe de REE no es un fracaso técnico; es la constatación del fracaso de nuestra regulación.

No necesitamos «concursos para generación térmica». Necesitamos, con urgencia, una reforma regulatoria que convoque Subastas de Firmeza y Flexibilidad, tecnológicamente neutras, donde el almacenamiento y la gestión de la demanda puedan competir —y ganar— para dar la seguridad de suministro que Canarias necesita en su camino hacia la descarbonización.

Por tanto claro que hay que oponerse a los grupos de emergencia de Los Realejos, La Campana, La Garita, La Herradura y otras. Claro que hay que oponerse al barco que se pretende instalar en Gran Canaria. Claro que hay que oponerse al Proceso de Concurrencia Competitiva que nos hipotecará por 25 años más con los combustibles fósiles. Pero sobre todo hay que comenzar a mentalizar a nuestros políticos que el problema se encuentra en la regulación anacrónica que tenemos y que al aplicarla rigurosamente obtenemos soluciones del siglo XX para problemas del siglo XXI.

Artículos recientes

spot_img

Historias contadas

Leave A Reply

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Inscríbete - Consigue noticias diarias