Canarias: Entre la Emergencia Energética y la Oportunidad Perdida
Bienvenidos al blog de Canarias Sostenible. Hoy queremos hablarles con claridad sobre una situación que nos define el futuro: la llamada «emergencia energética».
Como saben, el principal desafío que enfrenta la humanidad es el cambio climático antropogénico. La quema de combustibles fósiles es su motor, y la transición hacia las energías renovables no es una opción, sino una obligación ineludible. Por eso, lo que está ocurriendo en Canarias es tan preocupante.
📜 La Declaración de Emergencia: Un Plan Integral… en Papel
El 2 de octubre de 2023 se marcó un antes y un después con la declaración oficial de la emergencia energética en Canarias, registrada en el Boletín Oficial del Parlamento de Canarias (Nº 95). Esta declaración proponía una hoja de ruta ambiciosa y necesaria:
- Declaración formal de emergencia para acelerar proyectos.
- Renovación urgente del parque de generación convencional con grupos más flexibles.
- Impulso al almacenamiento (hidrobombeos, baterías) en coordinación con el Estado y los cabildos.
- Actualización regulatoria para facilitar renovables y almacenamiento (sandbox, señales de precio).
- Revisión de planes territoriales para facilitar la implantación de infraestructuras.
- Comunicación institucional y seguimiento de los progresos.
Un plan que, en su conjunto, sonaba prometedor. Sin embargo, la realidad ha sido muy distinta. El Gobierno de Canarias ha decidido centrarse obsesivamente en el primer punto, interpretándolo de la peor manera posible.

⛽ La Falsa Solución: Más Combustibles Fósiles
La acción del ejecutivo se ha limitado a dos frentes, ambos en la dirección equivocada:
- Instalar grupos de emergencia: Se están tramitando por la vía rápida plantas de diésel y propano en Tenerife, Gran Canaria y Fuerteventura. Soluciones altamente contaminantes y con un riesgo evidente para la población cercana.
- Impulsar la «concurrencia competitiva»: Se ha acelerado un proceso que culminará con la instalación de innumerables grupos de combustibles fósiles por todas las islas, renovando cerca del 50% del parque térmico actual.
¿El origen de esta decisión? Una paranoia institucional desatada por dos factores: el «descubrimiento» de un informe del operador del sistema (Red Eléctrica) que data de 2021 y el mediático cero eléctrico de La Gomera. De repente, se instaló la idea de que la obsolescencia de nuestras centrales era la causa de todos los males y que los apagones masivos eran inminentes.
Pero esto es rotundamente falso. ni uno solo de los grandes ceros eléctricos de los últimos 20 años en Canarias, incluido el de La Gomera y el reciente de La Palma, se ha debido a la «vejez» de los grupos generadores. Un colapso del sistema nunca tiene una causa única; es una concatenación de fallos en sistemas de protección, control, servicios auxiliares o un mal funcionamiento de los sistemas de deslastre de carga.
El informe de Red Eléctrica de 2021, por su parte, no pedía más diésel. Reclamaba potencia firme y una solución para la debilidad de los ejes de transporte de 220 kV, un problema histórico. La respuesta del Gobierno ha sido un parche cosmético que agrava el problema de fondo: la dependencia de los combustibles fósiles.
💡 La Evidencia que Desautoriza al Gobierno
Recientemente, dos hechos de enorme relevancia han dejado en evidencia lo erróneo de esta estrategia:
1. La Inestabilidad del Sistema con Renovables:
Un informe europeo sobre el apagón peninsular, sumado a recientes advertencias de Red Eléctrica sobre fluctuaciones de tensión en nuestro propio sistema, apunta a una verdad incómoda: el sistema actual no está preparado para una alta penetración de renovables.
La generación renovable es aleatoria y puede variar bruscamente. Hasta ahora, confiábamos en la generación convencional (ciclos combinados, diésel) para gestionar el sistema. Pero hemos descubierto que, en situaciones críticas, estos grupos son demasiado lentos para reaccionar, abriendo la puerta al colapso.
¿Significa que debemos abandonar las renovables? ¡En absoluto! Significa que debemos diseñar un sistema que se adecúe a ellas. Los grupos de combustibles fósiles, simplemente, ya no entran en la ecuación del futuro.
2. La Nueva Planificación de Red Eléctrica (2025-2030):
Presentada recientemente, esta planificación es un jarro de agua fría para la estrategia del Gobierno. Apuesta de forma decidida por las renovables y, lo más importante, trae por fin la solución para los corredores de 220 kV, con la creación de un nuevo y robusto eje en Tenerife y Gran Canaria.
🔋 El Verdadero Camino a Seguir: Modernización y Almacenamiento
El Gobierno de Canarias debe abandonar su fijación con el primer punto de la declaración y centrarse en los demás. Es hora de dejar de hablar de diésel y empezar a verbalizar los conceptos que definen la vanguardia energética, tecnologías maduras y listas para ser desplegadas:
- Bombeos reversibles.
- Baterías con capacidad de formar red (BESS Grid-Forming).
- Compensadores síncronos.
- Volantes de inercia.
- Compensadores estáticos (STATCOMs).
Si el Gobierno utilizara la misma «vía de urgencia» que aplica al diésel para acelerar el tercer eje de 220 kV y para instalar sistemas de baterías (BESS) por todas las islas, nuestra situación sería radicalmente distinta en muy poco tiempo. Estas tecnologías aportan una potencia firme, rápida y de alta calidad, justo lo que el sistema necesita.
Para ilustrar la urgencia, hablemos de los vertidos de energía renovable: miles y miles de MWh de energía limpia que desechamos porque el sistema no puede absorberla. Para que nos hagamos una idea:
Cada año, en Tenerife y Gran Canaria, se desperdicia una cantidad de energía renovable similar a la que necesita la isla de La Palma para funcionar durante un año entero.
Es un escándalo energético y medioambiental que podríamos solucionar con las herramientas adecuadas.
Conclusión: Visión de Futuro vs. Miedo al Pasado
La estrategia actual del Gobierno de Canarias, basada en el miedo y en una interpretación errónea de los problemas, nos condena a seguir anclados en un modelo energético del siglo XX, contaminante e ineficiente. La verdadera emergencia no es la falta de grupos diésel, sino la falta de visión para abrazar la transición energética real.
La seguridad de suministro y un futuro sostenible para Canarias no pasan por instalar más motores de combustión, sino por construir una red eléctrica inteligente, robusta y flexible, liderada por el almacenamiento masivo y las energías renovables. Ese es el camino que desde Canarias Sostenible defendemos y por el que seguiremos trabajando.
