Generación fósil en Canarias: el reto decisivo

Generación fósil en Canarias: el reto decisivo

Cuando se habla de transición energética en Canarias, la mirada suele dirigirse hacia las nuevas instalaciones renovables. Contamos aerogeneradores, paneles fotovoltaicos, baterías y megavatios autorizados. Celebramos cada nuevo récord de producción limpia y lamentamos, con razón, la energía renovable que no consigue entrar en el sistema. Sin embargo, existe otra forma de medir el avance, quizá menos vistosa, pero mucho más reveladora: observar cuánta generación fósil en Canarias sigue siendo necesaria para sostener el suministro eléctrico.

Los datos disponibles entre enero y mayo de 2026 dibujan una realidad difícil de ignorar. El archipiélago generó aproximadamente 3.725.723 MWh de electricidad. De esa cantidad, unos 2.894.700 MWh procedieron de tecnologías fósiles según el modelo de costes del Observatorio Energético de Canarias. Esto representa cerca del 77,7 % de toda la generación eléctrica registrada durante esos cinco meses.

La conclusión es tan clara como incómoda. Canarias ha avanzado en renovables, pero su sistema eléctrico continúa dependiendo, de manera muy mayoritaria, de combustibles importados. La transición energética no se ganará únicamente instalando más potencia limpia. Se ganará cuando esa nueva potencia consiga desplazar generación térmica real, reducir el consumo de combustibles y disminuir las emisiones del sistema.

La generación fósil en Canarias sigue dominando el sistema

El balance acumulado de los cinco primeros meses de 2026 permite entender mejor la magnitud del problema. La demanda eléctrica alcanzó 3.717.336 MWh, mientras que la generación total se situó en 3.725.723 MWh. La producción renovable integrada aportó 834.486 MWh. Por su parte, la generación fósil modelizada llegó a 2.894.700 MWh.

IndicadorEnero-mayo de 2026
Demanda eléctrica3.717.336 MWh
Generación eléctrica3.725.723 MWh
Generación renovable integrada834.486 MWh
Generación fósil modelizada2.894.700 MWh
Peso fósil sobre la generación77,7 %
Emisiones asociadas2.021.564 tCO₂eq
Intensidad media de emisiones0,544 tCO₂eq/MWh
Coste estimado del mix629,18 millones de euros
Coste medio estimado169,26 €/MWh
Diferencial frente a la referencia peninsular448,30 millones de euros

La pequeña diferencia entre demanda y generación responde a ajustes propios del tratamiento de datos. También puede haber diferencias entre la resta directa de generación total y renovable y el resultado del modelo tecnológico. Este último agrupa la producción por ciclo combinado, motores diésel, turbinas de vapor y turbinas de gas. Por eso, no debe interpretarse como una simple operación aritmética.

El dato verdaderamente importante es otro. Cerca de cuatro quintas partes de la electricidad producida en Canarias durante el periodo analizado tuvieron origen fósil. No estamos, por tanto, ante un sistema renovable que utiliza centrales térmicas de manera ocasional. Seguimos teniendo un sistema térmico en el que las renovables comienzan a ganar terreno, pero todavía no dominan.

La generación térmica no actúa solo como respaldo

En muchos discursos públicos se habla de las centrales térmicas como si solo funcionaran cuando falta viento o desaparece el sol. Esa imagen resulta demasiado simplificada. La realidad operativa de los sistemas eléctricos canarios es mucho más compleja. Las unidades térmicas siguen aportando la mayor parte de la energía anual y, además, prestan servicios necesarios para la seguridad del suministro.

Los grupos convencionales contribuyen a regular la frecuencia, controlar la tensión y mantener reservas operativas. También aportan inercia síncrona y potencia de cortocircuito, dos elementos importantes ante perturbaciones. En los sistemas insulares, que carecen de una gran interconexión continental, estas funciones adquieren un valor todavía mayor.

Esto no significa que debamos conservar indefinidamente las centrales fósiles. Significa que su sustitución requiere algo más que nueva potencia renovable. Antes de retirar una unidad, debemos identificar qué energía produce y qué servicios aporta. Después será necesario trasladar esas funciones a baterías, bombeos, compensadores síncronos, recursos renovables avanzados o sistemas de respuesta de la demanda.

Cerrar grupos térmicos sin sustituir sus servicios sería técnicamente irresponsable. Mantenerlos durante décadas por no haber preparado alternativas también lo sería. La transición energética debe moverse entre ambos extremos, con planificación, inversión y objetivos claros.

La dependencia se mantiene durante todos los meses

La elevada presencia fósil no corresponde a un episodio aislado. Se mantiene durante todo el periodo analizado. Incluso en marzo, que fue el mejor mes renovable, la generación no renovable siguió siendo ampliamente mayoritaria.

MesGeneración totalRenovable integradaGeneración no renovable aproximadaRenovable sobre demandaEmisionesCoste medio
Enero789.173 MWh150.348 MWh638.826 MWh19,05 %446.453 t173,23 €/MWh
Febrero701.550 MWh149.829 MWh551.722 MWh21,36 %383.947 t170,39 €/MWh
Marzo770.931 MWh225.543 MWh545.388 MWh29,26 %379.729 t160,51 €/MWh
Abril727.236 MWh146.694 MWh580.543 MWh20,17 %410.447 t175,22 €/MWh
Mayo736.832 MWh162.073 MWh574.759 MWh22,00 %400.988 t167,18 €/MWh

Marzo alcanzó una cobertura renovable del 29,26 % sobre la demanda. La producción limpia superó los 225 GWh y el coste medio estimado bajó hasta 160,51 €/MWh. También descendieron las emisiones respecto a enero y abril. La relación entre más generación renovable, menor intensidad de carbono y menor coste resulta visible.

Sin embargo, durante ese mismo mes, la generación no renovable aproximada todavía superó los 545 GWh. Incluso en el momento más favorable del periodo, más de dos tercios de la electricidad continuaron dependiendo de tecnologías convencionales. El dato ayuda a situar el debate en sus justos términos. Canarias ha comenzado la transición, pero aún está lejos de completar el cambio de modelo.

Abril mostró el escenario contrario. La cobertura renovable descendió al 20,17 %, mientras que el coste medio estimado subió a 175,22 €/MWh. La intensidad de emisiones alcanzó 0,564 tCO₂eq/MWh. Cuando la aportación renovable disminuye, aumenta el peso de las unidades térmicas, incluidas algunas de las tecnologías más caras.

Infografía sobre la generación fósil en Canarias entre enero y mayo de 2026, con un 77,7 % de producción fósil, 2.021.564 toneladas de CO₂ equivalente y un coste estimado de 629,18 millones de euros.

Qué tecnologías fósiles sostienen la electricidad canaria

La generación fósil en Canarias no procede de una única tecnología. El modelo diferencia cuatro grandes bloques: ciclos combinados, motores diésel, turbinas de vapor y turbinas de gas. Cada uno presenta costes, rendimientos y funciones operativas distintas.

TecnologíaEnergíaPeso en el mixCoste central estimadoCoste unitario
Ciclo combinado1.497.364 MWh40,19 %210,56 millones €140,62 €/MWh
Motores diésel749.543 MWh20,12 %205,78 millones €274,54 €/MWh
Turbina de vapor509.415 MWh13,67 %115,67 millones €227,05 €/MWh
Turbina de gas138.378 MWh3,71 %51,52 millones €372,32 €/MWh

Estas cuatro tecnologías suman los 2.894.700 MWh fósiles modelizados. La comparación entre ellas muestra que no todos los megavatios hora térmicos tienen el mismo coste. Tampoco todas las unidades cumplen la misma función dentro del sistema.

Los ciclos combinados concentran el mayor volumen

Los ciclos combinados produjeron casi 1,5 TWh entre enero y mayo. Representaron algo más del 40 % de toda la generación eléctrica canaria. Son, con diferencia, la principal tecnología fósil del archipiélago.

Su coste unitario estimado, 140,62 €/MWh, es el menor dentro del bloque térmico. Esto se debe a su mayor eficiencia respecto a otras tecnologías convencionales. Un ciclo combinado utiliza una turbina de gas y recupera parte del calor de escape para producir vapor y generar más electricidad.

Esa mayor eficiencia no convierte al ciclo combinado en una tecnología limpia. Sigue consumiendo combustible, emitiendo gases de efecto invernadero y manteniendo la dependencia energética exterior. Además, su enorme volumen hace que concentre más de 210 millones de euros dentro del escenario central.

Los motores diésel producen menos, pero cuestan casi lo mismo

Los motores diésel generaron cerca de 750 GWh durante el periodo. Es aproximadamente la mitad de la producción de los ciclos combinados. Sin embargo, su coste estimado alcanzó 205,78 millones de euros, casi la misma cantidad.

La explicación se encuentra en su elevado coste unitario, que se sitúa en 274,54 €/MWh. Esta tecnología mantiene un papel importante en varios sistemas insulares, sobre todo en aquellos que no disponen de ciclos combinados. También ofrece flexibilidad y capacidad de respuesta rápida ante variaciones de demanda o producción.

Pese a estas ventajas operativas, su peso económico y ambiental resulta muy alto. Reducir el funcionamiento de los motores diésel debería ser una prioridad. Esto es especialmente importante en las islas pequeñas, donde suelen representar una parte significativa de la generación.

Las turbinas de vapor reflejan el peso del pasado

Las turbinas de vapor aportaron más de 509 GWh, cerca del 13,7 % del mix. Su coste unitario estimado alcanzó 227,05 €/MWh. Estas instalaciones forman parte de la estructura histórica del sistema eléctrico canario y han sido esenciales para garantizar el suministro durante décadas.

Reconocer su importancia pasada no obliga a mantenerlas de manera indefinida. Muchas de estas unidades presentan menor flexibilidad y peor rendimiento que otras tecnologías. También pueden imponer mínimos técnicos que dificultan la integración de más renovables.

La transición debe ofrecer una salida ordenada a estas instalaciones. Esa retirada requiere sustituir su energía, sus reservas y los servicios de estabilidad que todavía proporcionan.

Las turbinas de gas son las más caras

Las turbinas de gas produjeron 138.378 MWh, solo el 3,71 % de la generación total. A pesar de su reducido peso energético, su coste unitario estimado fue el más elevado: 372,32 €/MWh.

Estas unidades suelen emplearse para cubrir puntas de demanda, responder a incidencias o aportar capacidad rápida. Precisamente por eso, cada megavatio hora que pueda evitarse mediante baterías o gestión de demanda tiene un valor económico muy elevado.

La estrategia de descarbonización no debería limitarse a reducir el volumen fósil total. También debe priorizar la sustitución de las tecnologías más caras e ineficientes. Desplazar una turbina de gas puede generar un beneficio mayor que reducir la misma cantidad de energía producida por un ciclo combinado.

El contraste económico con las renovables

El modelo de costes muestra una diferencia notable entre tecnologías fósiles y renovables. La eólica presenta un coste unitario central de 58 €/MWh, mientras que la fotovoltaica se sitúa en 48 €/MWh.

Tecnología renovableEnergíaPeso en el mixCoste unitario
Eólica550.592 MWh14,78 %58 €/MWh
Fotovoltaica283.551 MWh7,61 %48 €/MWh

Estas cifras no deben interpretarse como una liquidación oficial. El modelo aplica hipótesis económicas y regulatorias para comparar tecnologías y escenarios. Tampoco incluye, de forma aislada, todos los costes asociados a redes, almacenamiento, respaldo o servicios de ajuste.

Aun así, la señal económica resulta contundente. Las tecnologías renovables presentan costes modelizados muy inferiores a los motores diésel, las turbinas de vapor o las turbinas de gas. Cada megavatio hora renovable que desplaza generación térmica cara reduce combustible, emisiones y exposición a los mercados internacionales.

La suma de los costes centrales de las cuatro tecnologías fósiles ronda los 583,5 millones de euros. Esa cantidad representa aproximadamente el 92,7 % del coste total estimado del mix. Por tanto, el 77,7 % de la generación concentra casi el 93 % del coste modelizado.

La transición energética no es únicamente una política climática. También constituye una estrategia económica. Canarias importa prácticamente todos los combustibles utilizados en sus centrales. El viento y el sol, en cambio, no necesitan llegar en barco ni dependen de crisis geopolíticas.

Más de dos millones de toneladas de emisiones

Las emisiones asociadas a la generación eléctrica alcanzaron 2.021.564 toneladas de CO₂ equivalente entre enero y mayo de 2026. La intensidad media fue de 0,544 tCO₂eq por MWh generado.

La magnitud resulta preocupante porque solo abarca cinco meses. El sistema eléctrico continúa siendo una de las principales fuentes de emisiones del archipiélago. Su descarbonización es imprescindible para cumplir objetivos climáticos y reducir la dependencia fósil.

Además, la electrificación de otros sectores aumentará el consumo eléctrico. El vehículo eléctrico, la climatización, la desalación o determinados procesos industriales trasladarán demanda desde los combustibles hacia la red. Esa transformación será positiva si la electricidad procede, cada vez más, de fuentes renovables.

Electrificar consumos manteniendo un mix mayoritariamente fósil mejoraría parte de la eficiencia, pero dejaría incompleta la transición. Canarias necesita producir más electricidad limpia y, al mismo tiempo, integrar esa energía de manera segura.

Infografía comparativa de la dependencia fósil en los sistemas eléctricos de Canarias, con datos de generación, emisiones, coste medio y porcentaje fósil por islas.

Seis sistemas eléctricos con problemas diferentes

Canarias no tiene un único sistema eléctrico. Tiene seis sistemas insulares con tamaños, tecnologías y restricciones distintas. Tenerife y Gran Canaria concentran la mayor parte de la demanda. Lanzarote y Fuerteventura funcionan como un sistema interconectado. La Palma, La Gomera y El Hierro presentan dimensiones menores y una mayor sensibilidad ante cualquier incidencia.

SistemaGeneración fósilPeso fósilEmisionesIntensidadCoste medio
Canarias2.894.700 MWh77,69 %2.021.564 t0,544169,26 €/MWh
Tenerife1.207.451 MWh80,44 %848.982 t0,565157,19 €/MWh
Gran Canaria1.021.514 MWh73,02 %706.123 t0,504141,43 €/MWh
Lanzarote-Fuerteventura528.038 MWh79,39 %372.597 t0,570237,78 €/MWh
La Palma98.583 MWh89,01 %67.265 t0,607250,68 €/MWh
La Gomera26.448 MWh89,88 %17.985 t0,609251,61 €/MWh
El Hierro12.666 MWh62,34 %8.613 t0,435212,74 €/MWh

Tenerife concentra el mayor reto por volumen

Tenerife produjo más de 1,2 TWh con tecnologías fósiles y emitió cerca de 849.000 toneladas de CO₂ equivalente. Su peso fósil alcanzó el 80,44 %, por encima de la media del archipiélago.

La isla concentra alrededor del 42 % de toda la generación fósil modelizada. Por eso, cualquier avance en Tenerife tendrá un impacto significativo sobre el conjunto de Canarias. No basta con instalar más parques eólicos o fotovoltaicos. El sistema necesita baterías, refuerzos de red, recursos de estabilidad y mayor flexibilidad operativa.

La dimensión de Tenerife obliga a combinar varias soluciones. Ninguna tecnología, por sí sola, podrá sustituir el enorme volumen térmico actual. La transición deberá apoyarse en renovables, almacenamiento, redes y gestión de la demanda.

Gran Canaria presenta una mejor posición relativa

Gran Canaria registró un peso fósil del 73,02 %, el valor más bajo entre los dos grandes sistemas. También mostró una menor intensidad de emisiones y el coste medio estimado más reducido del archipiélago.

El resultado refleja una mayor integración renovable. Sin embargo, la isla produjo más de 1 TWh fósil durante el periodo. La mejor posición relativa no debe ocultar la magnitud absoluta del reto.

Tenerife y Gran Canaria sumaron alrededor del 77 % de toda la generación fósil canaria. La descarbonización del archipiélago dependerá, en gran medida, de la evolución de estos dos sistemas.

Lanzarote y Fuerteventura combinan dependencia y coste

El sistema Lanzarote-Fuerteventura alcanzó un peso fósil del 79,39 %. Su coste medio estimado llegó a 237,78 €/MWh, muy por encima de Tenerife y Gran Canaria.

La intensidad de emisiones también fue elevada. Este sistema reúne una combinación especialmente delicada de dependencia térmica, coste y limitaciones estructurales. La interconexión entre ambas islas mejora la seguridad, pero no resuelve por sí sola el problema.

Lanzarote y Fuerteventura necesitan una estrategia conjunta que integre renovables, almacenamiento y refuerzos de red. El desarrollo del autoconsumo es valioso, pero no puede sustituir al conjunto del sistema ni aportar todos los servicios necesarios.

La Palma y La Gomera son pequeñas, pero muy dependientes

La Palma y La Gomera tienen una demanda menor que las islas capitalinas. Sus emisiones absolutas también son inferiores. Sin embargo, su dependencia fósil ronda el 89 %.

Ambas presentan intensidades de emisiones superiores a 0,60 tCO₂eq/MWh. Sus costes medios estimados se sitúan alrededor de 250 €/MWh. Estos datos muestran que un sistema pequeño no es necesariamente más sencillo de descarbonizar.

Las islas pequeñas disponen de menos diversidad tecnológica y menor inercia. La pérdida de un grupo puede tener consecuencias importantes. Al mismo tiempo, necesitan inversiones menores en términos absolutos, lo que permite diseñar soluciones adaptadas.

Baterías, renovables gestionadas, flexibilidad de la demanda e interconexiones pueden transformar estos sistemas. En La Palma también deberá analizarse el papel de otros recursos, como la geotermia, siempre que demuestren viabilidad técnica, ambiental y económica.

El Hierro marca una dirección diferente

El Hierro presentó el menor peso fósil del archipiélago, con un 62,34 %. La isla también registró la menor intensidad de emisiones, 0,435 tCO₂eq/MWh.

El papel de Gorona del Viento explica gran parte de esta diferencia. La combinación de energía eólica y almacenamiento hidráulico ha permitido modificar el funcionamiento del sistema insular.

Sin embargo, El Hierro todavía mantiene una generación diésel relevante. Su coste medio sigue siendo elevado y la cobertura renovable depende del recurso disponible. Su ejemplo no demuestra que la transición esté terminada. Demuestra que una arquitectura energética distinta puede reducir de forma importante la dependencia fósil.

Infografía sobre las tecnologías fósiles que sostienen el sistema eléctrico canario, comparando ciclos combinados, motores diésel, turbinas de vapor y turbinas de gas por generación y coste.

Vertidos renovables y generación fósil pueden coexistir

Entre enero y abril de 2026, Canarias registró 105.585 MWh de energía renovable no integrable. Mientras parte de la producción limpia no podía aprovecharse, las centrales térmicas continuaban generando la mayor parte de la electricidad.

Esta convivencia puede parecer contradictoria, pero responde al funcionamiento real de los sistemas eléctricos. La energía renovable puede sobrar durante unas horas y faltar durante otras. La red puede tener limitaciones, la demanda puede no coincidir con la producción y algunas unidades térmicas deben mantenerse acopladas para prestar servicios de seguridad.

También existen mínimos técnicos. Una central no puede reducir su producción de manera ilimitada sin perder estabilidad, eficiencia o capacidad de respuesta. Cuando falta almacenamiento, la energía renovable disponible en un momento concreto no puede trasladarse a las horas de mayor demanda.

La lectura correcta no es que sobren renovables. Tampoco basta con afirmar que debemos instalar más. Canarias necesita aumentar su capacidad de integración mediante almacenamiento, redes, demanda flexible y una operación capaz de reducir los mínimos térmicos.

La transición debe medirse por lo que conseguimos apagar

Durante años, la política energética ha medido el progreso en megavatios renovables instalados o autorizados. Es una referencia necesaria, pero insuficiente. Una instalación puede estar construida y no producir por falta de recurso. También puede generar y sufrir recortes por restricciones de red o necesidades de operación.

El indicador decisivo es cuánta generación fósil consigue desplazar realmente. Canarias debería publicar de manera periódica la producción térmica por tecnología, el combustible consumido, las emisiones, las horas de funcionamiento y los arranques. También debería informar sobre la energía renovable no integrada, los mínimos técnicos y la generación fósil evitada gracias al almacenamiento.

Estas métricas permitirían evaluar cada proyecto por su utilidad real. La pregunta dejaría de ser cuántos megavatios se anuncian. Pasaría a ser cuánto combustible, coste y emisiones logra evitar cada actuación.

Qué necesita Canarias para reducir la generación fósil

La descarbonización del sistema eléctrico no depende de una solución única. Requiere más renovables, pero también almacenamiento, redes, demanda flexible y recursos de estabilidad. Todas estas piezas deben avanzar de forma coordinada.

La nueva generación eólica y fotovoltaica debe ubicarse donde pueda integrarse. No basta con construir instalaciones que después encuentren limitaciones de evacuación. También conviene combinar tecnologías con perfiles distintos, porque la complementariedad reduce la variabilidad.

El almacenamiento debe diseñarse con funciones energéticas y operativas. Las baterías pueden trasladar energía entre horas, pero también prestar regulación, control de tensión y reserva. Los bombeos reversibles aportan almacenamiento de mayor duración y pueden desempeñar un papel estratégico.

Las redes deben prepararse para flujos más distribuidos y variables. Sin capacidad de transporte y distribución, la potencia renovable no se convierte en energía útil. La digitalización también será necesaria para gestionar miles de recursos repartidos por el territorio.

La demanda puede aportar flexibilidad. La desalación, los bombeos de agua, el frío industrial o la recarga de vehículos permiten desplazar determinados consumos. Mover esas cargas hacia las horas de mayor producción renovable reduce vertidos y evita arranques térmicos.

Finalmente, Canarias necesita una retirada térmica ordenada. Cada unidad debería contar con un horizonte de sustitución ligado a la energía y los servicios que aporta. La prudencia técnica no puede convertirse en una excusa para aplazar indefinidamente la transición.

Cautelas metodológicas

Los datos de demanda, generación renovable, emisiones y series operativas proceden del Observatorio Energético de Canarias. La herramienta se construye a partir de información de Red Eléctrica, Visiona Canarias y ESIOS.

La generación fósil por tecnologías procede del modelo de costes del observatorio. Por ello, puede haber pequeñas diferencias respecto a la resta simple entre generación total y renovable. Estas diferencias responden a criterios de clasificación, redondeos y tratamiento de tecnologías auxiliares.

El coste estimado no sustituye a una liquidación oficial. Utiliza escenarios de combustible, CO₂, operación, mantenimiento y costes fijos. Su principal valor consiste en comparar órdenes de magnitud y tendencias relativas.

En el caso de la energía renovable no integrable, el acumulado disponible llega hasta abril. Mayo aparece sin dato oficial incorporado en el momento de cerrar la información. Por tanto, esa cifra debe interpretarse con la cautela correspondiente.

Conclusión: la transición se verá en las centrales que dejen de funcionar

La generación fósil en Canarias sigue sosteniendo la mayor parte de la electricidad que consumimos. Entre enero y mayo de 2026 aportó cerca del 77,7 % del mix, generó más de dos millones de toneladas de CO₂ equivalente y concentró la inmensa mayoría del coste estimado.

Las renovables avanzan y el almacenamiento comienza a ganar espacio. Las redes se preparan para una realidad diferente y la gestión de la demanda adquiere cada vez más importancia. Sin embargo, todavía no hemos cambiado de modelo.

La transición será real cuando el viento y el sol no se limiten a convivir con las centrales térmicas. Lo será cuando reduzcan sus horas de funcionamiento, eviten sus arranques y sustituyan los servicios que hoy prestan.

No debemos despreciar el sistema que permitió electrificar y desarrollar las islas durante décadas. Pero sí debemos reconocer que ese mismo modelo ya no puede ser el fundamento de nuestro futuro.

Canarias posee recursos renovables, conocimiento técnico y capacidad para construir otra arquitectura energética. Lo que falta es convertir esa posibilidad en una estrategia sostenida, medible y valiente.

La transición no se reconocerá únicamente en los aerogeneradores que levantemos o en los paneles que instalemos. Se reconocerá, sobre todo, en las centrales fósiles que dejen de ser necesarias.


Artículos recientes

spot_img

Historias contadas

Leave A Reply

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Inscríbete - Consigue noticias diarias