ERNI en Canarias: septiembre mejora, pero deja una advertencia
La ERNI en Canarias cayó en septiembre de 2026 hasta los 10.306,65 MWh, el valor más bajo de los nueve primeros meses del año. Es una noticia favorable. Pero hay otro dato que merece tanta atención como esa caída: mientras disminuía la energía renovable no integrada, aumentaban con fuerza las restricciones técnicas en Lanzarote–Fuerteventura.
El contraste nos obliga a leer el balance mensual con algo más de cuidado. El informe elaborado a partir de los indicadores de ESIOS permite distinguir ambas tendencias. También recuerda una cuestión fundamental en la operación de nuestros sistemas aislados: un mes favorable no demuestra que hayan desaparecido las limitaciones que condicionan la integración renovable.
ERNI en Canarias: una caída que necesita contexto
Septiembre cerró con un descenso del 66,51 % respecto a agosto. Pasamos de 30.772,27 a 10.306,65 MWh de energía renovable no integrada. La reducción se mantiene incluso al corregir la distinta duración de ambos meses. La media diaria bajó de 992,65 a 343,56 MWh.
También mejoró la proporción de energía no integrada respecto al producible estimado. Según el cálculo agregado del informe, descendió del 11,36 % en agosto al 6,04 % en septiembre. Se integró, por tanto, una mayor parte del potencial renovable contemplado en esta serie.
Ahora bien, el producible estimado también disminuyó un 37,02 % entre ambos meses. Hubo menos energía potencial, además de una menor fracción desaprovechada. Confundir una reducción del volumen con una mejora equivalente de la capacidad operativa sería atribuir a los datos algo que no dicen.
Conviene precisar que la ERNI es una estimación publicada por ESIOS. Los porcentajes regionales empleados aquí son cálculos derivados de sus datos por sistema. Las pequeñas diferencias de redondeo con algunas fichas del Observatorio no alteran el diagnóstico.

Lanzarote–Fuerteventura: la advertencia que esconde el promedio
El sistema oriental redujo su ERNI total de 4.484,37 a 2.881,96 MWh. A primera vista, otro resultado positivo. Sin embargo, su composición cambió de manera significativa.
La energía clasificada por restricciones técnicas pasó de 26,89 MWh en agosto a 416,07 MWh en septiembre. Se multiplicó por 15,47 y representó el 14,44 % de la ERNI del sistema. Además, todo el volumen de restricciones técnicas publicado para Canarias en septiembre corresponde a Lanzarote–Fuerteventura.
Este comportamiento merece una explicación específica.
Las restricciones técnicas pueden responder a condiciones concretas de seguridad, capacidad o explotación de la red. Las limitaciones de balance obedecen a otra clasificación operativa, vinculada al equilibrio y funcionamiento seguro del sistema. Ambas deben analizarse conforme a los criterios de los procedimientos de operación, especialmente el P.O. SENP 3.7.
Con la información mensual disponible no sabemos qué nudo, instalación, indisponibilidad o intervalo originó esos 416,07 MWh. Sería incorrecto atribuirlos a un equipo concreto.
Pero existe fundamento para reclamar un examen detallado. Estamos ante el segundo mayor registro mensual de restricciones técnicas de los nueve primeros meses de 2026, únicamente superado por febrero.

Gran Canaria explica la mayor parte del descenso
Gran Canaria pasó de 22.968,68 MWh en agosto a 6.479,28 MWh en septiembre. Una caída del 71,79 % que explica aproximadamente el 80,57 % de toda la reducción regional. Su porcentaje sobre el producible estimado descendió del 16,00 % al 7,19 %.
La mejoría es considerable. Aun así, Gran Canaria concentra el 62,87 % de toda la ERNI canaria de septiembre. En términos absolutos continúa encabezando la lista. Toda su energía no integrada se clasifica como balance.
En nuestro análisis de la ERNI de agosto examinamos la concentración del problema en esta isla. Septiembre cambia la intensidad, pero no elimina la necesidad de estudiar sus condiciones de operación.
Una política eficaz de integración renovable debe prestar atención a los meses favorables. También necesita comprender qué sucede cuando las condiciones se vuelven más exigentes.
Las otras islas cuentan historias distintas
El ámbito Tenerife–La Gomera registró 646,63 MWh, un 77,92 % menos que en agosto. Su porcentaje sobre el producible bajó hasta el 1,36 %. Es un resultado especialmente reducido, aunque conviene evitar conclusiones apresuradas sobre su origen.
Desde julio, ESIOS publica el sistema interconectado de forma conjunta. Para los meses anteriores, el informe suma los valores de Tenerife y La Gomera. Esa reconstrucción permite comparar magnitudes territoriales, pero no reproduce cómo habría operado un sistema interconectado desde enero.
Tampoco permite repartir los 646,63 MWh entre las dos islas ni atribuir exclusivamente al enlace la reducción observada.
El Hierro ofrece una lectura diferente. Su ERNI descendió hasta 283,69 MWh, pero su proporción respecto al producible aumentó del 10,76 % al 12,74 %. Fue el porcentaje más alto entre los cinco sistemas analizados. Menos MWh no significaron, en este caso, una mejor proporción de integración.
La Palma apenas registró 15,09 MWh. Aunque el valor más que duplicó el de agosto, hablamos de un incremento absoluto de solo 8,68 MWh. Interpretar ese salto porcentual sin mencionar su pequeña base conduciría a una conclusión exagerada.
Nueve meses de datos impiden cantar victoria
Entre enero y septiembre, Canarias acumuló 238.436,72 MWh de ERNI, equivalentes a 238,44 GWh de energía renovable estimada que no pudo integrarse según los criterios del indicador.
El recorrido tampoco fue uniforme. Marzo alcanzó 45,98 GWh; junio, 41,48 GWh; septiembre quedó en 10,31 GWh.
Estas oscilaciones muestran por qué resulta arriesgado presentar un único mes como un cambio de tendencia consolidado. La serie permite reconocer una mejora en septiembre, pero no certificar un avance estructural de la flexibilidad, las reservas o las infraestructuras.
Además, la definición del indicador importa. La metodología de ESIOS para los sistemas no peninsulares incluye eólica terrestre, solar fotovoltaica, biogás y residuos renovables. No representa necesariamente el conjunto de todas las tecnologías renovables. Por eso sus porcentajes no deben confundirse con la cuota renovable global del sistema.

De los MWh mensuales a las decisiones de operación
El 95,96 % de la ERNI de septiembre figura clasificado como balance. Este predominio aporta información relevante, pero no autoriza a concluir que toda esa energía podría recuperarse instalando baterías.
Para dimensionar almacenamiento necesitamos conocer cuándo se produjeron las limitaciones, cuánta potencia estaba afectada y durante cuánto tiempo.
También hacen falta las condiciones de demanda, generación convencional acoplada, reservas y restricciones de red. Una batería de determinada capacidad puede ser útil en unas horas y aportar poco en otras.
Su valor depende de la ubicación, la estrategia de operación y los servicios que deba prestar. La cantidad mensual de energía no integrada resulta insuficiente para establecer esas condiciones.
El propio Observatorio Energético de Canarias distingue entre los datos oficiales de ESIOS y los cálculos derivados. Esa trazabilidad es imprescindible para convertir una estadística en una decisión de inversión u operación técnicamente defendible.
Los buenos resultados deben reconocerse. Septiembre lo merece. Pero el aumento de las restricciones técnicas en el sistema oriental y los 238,44 GWh acumulados reclaman algo más que satisfacción.
Necesitamos información operativa suficiente, análisis por sistema y una planificación capaz de aprovechar mejor la generación renovable disponible.
La transición energética también se juega en esas decisiones menos visibles. Son las que permiten aprovechar una mayor parte del viento y del sol disponibles para desplazar generación fósil, manteniendo siempre la seguridad del suministro.
Álvaro Medina
Seudónimo editorial de la persona responsable de Canarias Sostenible.
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