Bombeo Cueva de Las Niñas: las cuentas no cuadran
El bombeo Cueva de Las Niñas podría convertirse en una infraestructura importante para el futuro energético de Gran Canaria. Sin embargo, el estudio universitario que propone su construcción presenta errores e inconsistencias que no deberían pasar inadvertidos. Hemos realizado una auditoría técnica del artículo y sus resultados merecen una explicación pública.
No cuestionamos la necesidad de almacenamiento. Tampoco la conveniencia de estudiar nuevas centrales hidroeléctricas reversibles. Lo que ponemos en cuestión es algo mucho más concreto: la solidez de una investigación que anuncia la descarbonización completa del sistema eléctrico insular sin aportar pruebas suficientes para demostrarla.
Y cuando hablamos de inversiones millonarias, seguridad del suministro y transición energética, esa diferencia importa. Mucho.
Bombeo Cueva de Las Niñas: 18 hallazgos en la auditoría
El trabajo, elaborado por investigadores de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, fue publicado en Journal of Energy Storage bajo el título Modelling and operational analysis of reversible hydroelectric solutions in island electricity systems: The case of Gran Canaria.
La investigación compara tres alternativas: la central Chira-Soria actualmente en construcción, la conexión hidráulica entre Chira y Cueva de Las Niñas y una tercera opción con dos centrales reversibles independientes.
Esta última permitiría disponer de 400 MW de turbinación y 440 MW de bombeo. Según los autores, acompañada de suficiente generación renovable e hidrógeno, haría posible eliminar completamente la generación fósil.
Una conclusión extraordinariamente ambiciosa. Precisamente por eso necesita una demostración extraordinariamente sólida.
Nuestra auditoría documental, identificada como AT–GC–2026–01, ha encontrado 18 hallazgos: cinco críticos, doce mayores y uno menor. Esta clasificación expresa su importancia para validar las conclusiones, no la existencia de un peligro físico inmediato.
Algunos son errores numéricos comprobables. Otros corresponden a contradicciones entre resultados o a información imprescindible que no aparece suficientemente desarrollada.

Una demanda diaria que no puede ser correcta
El artículo afirma que Gran Canaria registró el 9 de octubre de 2023 una demanda diaria máxima de 1.455,30 MWh.
Sin embargo, la propia investigación establece un consumo anual de aproximadamente 3.328 GWh. Eso supone una media diaria de 9.117 MWh.
Resulta matemáticamente imposible que el máximo diario del año sea tan inferior a su media.
La explicación aparece al consultar el Anuario Energético de Canarias 2023.
Los aproximadamente 1.455 MWh corresponden a la demanda de una hora del conjunto del archipiélago. No representan el consumo diario de Gran Canaria.
Es un error de unidades y ámbito territorial que debería haberse detectado antes de la publicación.
Por sí solo no demuestra que la simulación utilizara datos incorrectos. Pero obliga a preguntarse qué controles de calidad se aplicaron a las series originales.
El rendimiento del bombeo tampoco coincide
La tabla 3 presenta un consumo diario de bombeo de 2.965,12 MWh y una generación posterior de 2.104,43 MWh.
Dividir la energía recuperada entre la consumida proporciona un rendimiento del 70,97 %.
Sin embargo, el artículo utiliza posteriormente un rendimiento global del 75 %.
Cuatro puntos porcentuales pueden parecer poco. No lo son cuando se calculan durante años las pérdidas energéticas, las necesidades renovables y los costes del almacenamiento.
Ambos valores requieren una conciliación técnica que no encontramos en el documento.
Cuando las emisiones cambian de una tabla a otra
Aquí aparece una de las contradicciones más preocupantes del estudio del Bombeo de Cueva de las Niñas.
En la tabla 2 se atribuyen al sistema eléctrico de Gran Canaria unas emisiones anuales de 1.782.561 toneladas de CO₂ equivalente.
Más adelante, la tabla 10 utiliza una referencia de 2.243.202 toneladas para calcular el ahorro de emisiones.
La diferencia supera las 460.000 toneladas anuales.
El problema no es solamente que existan dos cifras. Es que se emplea la segunda para justificar una reducción del 23,32 % sin explicar por qué ha cambiado el inventario inicial.
Si aplicáramos el resultado proyectado sobre la primera referencia, la reducción sería aproximadamente del 3,5 %.
No afirmamos que este último porcentaje sea el ahorro correcto. Lo que afirmamos es que el 23,32 % publicado necesita una justificación verificable.
La auditoría también solicita aclarar el tratamiento de los óxidos de nitrógeno dentro del inventario de gases de efecto invernadero.
Una investigación sobre descarbonización no puede permitirse semejante incertidumbre en uno de sus indicadores fundamentales.

La segunda central recibe también mucha más generación renovable
Quizás aquí se encuentre la principal debilidad de la comparación.
El estudio asocia 725 MW renovables a las dos primeras alternativas, mientras que la opción de construir una segunda central requiere 1.292,17 MW.
Son 567 MW adicionales de potencia renovable, aproximadamente un 78 % más.
La pregunta resulta inevitable: ¿cuánto de la mejora se debe a la nueva central hidráulica y cuánto a instalar considerablemente más generación renovable?
El artículo del Bombeo de Cuevas de las Niñas no separa suficientemente ambos efectos.
Para hacerlo debería comparar las tres alternativas con idéntica generación renovable, demanda y condiciones de seguridad. Después podría determinar qué combinación ofrece mejores resultados.
También sería necesario comparar la segunda central con otras soluciones: baterías, gestión de demanda, ampliaciones hidráulicas alternativas o almacenamiento de larga duración.
Sin ese ejercicio, no puede demostrarse que construir dos centrales sea la opción más conveniente.
Y menos todavía que constituya el único camino hacia la descarbonización.
Un sistema 100 % renovable necesita algo más que cerrar un balance
Un balance energético anual puede indicar que existe suficiente electricidad renovable para cubrir el consumo.
Pero una isla necesita electricidad cada segundo, también cuando falta viento, desaparece el sol o se produce una avería importante.
Aquí la investigación deja otra cuestión fundamental sin resolver.
La estabilidad eléctrica sigue pendiente de demostración
Los autores indican que han utilizado herramientas como PSS/E. Sin embargo, reconocen que no calculan explícitamente indicadores dinámicos fundamentales, como el RoCoF o el nadir de frecuencia.
Tampoco publican resultados suficientes para comprobar el comportamiento del sistema ante contingencias relevantes.
Una Gran Canaria sin generación térmica convencional deberá garantizar la frecuencia, la tensión, las reservas y la capacidad de recuperación del suministro.
No basta con afirmar que las centrales hidráulicas pueden contribuir a prestar esos servicios. Hay que demostrar cómo funcionarían dentro del sistema completo.
Esta diferencia ya la explicamos en Almacenamiento eléctrico: la clave está en operarlo.
El almacenamiento vale por lo que permite hacer al operador del sistema, no únicamente por la energía que acumula.
El hidrógeno aparece como respaldo, pero no queda dimensionado
El artículo incorpora hidrógeno verde para cubrir periodos prolongados de escasa generación renovable.
Propone entre 150 y 250 MW de electrólisis, pero no concreta suficientemente la capacidad de almacenamiento de hidrógeno ni la potencia eléctrica de reconversión.
Tampoco aporta una demostración cronológica completa que permita verificar la cobertura de la demanda durante situaciones adversas.
Por tanto, la afirmación de que se alcanzarían emisiones cero sigue siendo un resultado de simulación que no podemos validar independientemente con la documentación publicada.
No estamos cuestionando la investigación universitaria
La investigación pública resulta imprescindible para afrontar la transición energética. Necesitamos universidades que exploren alternativas, propongan soluciones y cuestionen las limitaciones de nuestras infraestructuras.
Pero el rigor científico exige aceptar también el escrutinio.
Que un artículo aparezca en una revista especializada no significa que sus cálculos sean incuestionables. La revisión científica tampoco sustituye la comprobación independiente de los modelos y resultados.
En una primera reflexión sobre este estudio ya advertimos que la propuesta merecía atención, pero que su conclusión más ambiciosa necesitaba mayor respaldo.
La auditoría que presentamos ahora permite concretar aquellas reservas.
No basta con corregir una cifra aislada. Es necesario reconciliar los balances, publicar los resultados horarios y demostrar la seguridad eléctrica. También debe justificarse la comparación económica y ambiental de las alternativas.
Los propios autores reconocen que quedan trabajos pendientes en algunos de estos ámbitos.
Sería deseable que respondieran públicamente a las observaciones y facilitaran la información necesaria para contrastar sus resultados.

Una transición energética ambiciosa también debe ser rigurosa
Canarias necesita abandonar cuanto antes su dependencia de los combustibles fósiles. Para conseguirlo será necesario desarrollar renovables, almacenamiento y nuevas herramientas de operación.
Chira-Soria puede desempeñar un papel decisivo. Y no podemos descartar que Gran Canaria necesite otras infraestructuras hidráulicas.
Pero necesitar almacenamiento no significa que cualquier ampliación esté automáticamente justificada.
Cada euro invertido debería responder a una necesidad demostrada. Cada infraestructura debería acreditar su contribución real a la seguridad del suministro y a la reducción de emisiones.
La transición energética merece algo mejor que cifras prometedoras sostenidas sobre balances contradictorios.
Merece buena ingeniería, transparencia y capacidad para corregir errores.
El artículo y la auditoría, a disposición de los lectores
Para que cada lector pueda examinar los argumentos y sacar sus propias conclusiones, acompañamos esta publicación con dos documentos:
- El artículo científico original, publicado en Journal of Energy Storage por los investigadores de la ULPGC.
- La auditoría técnica documental AT–GC–2026–01, que recoge los 18 hallazgos, sus referencias, los cálculos independientes y las aclaraciones que consideramos necesarias.
La auditoría se limita a la documentación publicada. No constituye una revisión del proyecto constructivo ni acredita que se haya reproducido el modelo informático de los autores.
Nuestro propósito no es cerrar el debate sobre Cueva de Las Niñas, sino contribuir a que se desarrolle con el rigor que exige una decisión de esta importancia.
Porque el futuro energético de Canarias no puede construirse sobre certezas que todavía no han sido demostradas.
Álvaro Medina
Seudónimo editorial de la persona responsable de Canarias Sostenible.
alvaro.medina@canarias-sostenible.es
Telegram:@alvaromedina1
