Renovables en Canarias: la anomalía del precio peninsular

Cuando sobra electricidad en Madrid y penalizamos renovables en Canarias

Puede parecer absurdo, pero está ocurriendo. Determinadas renovables en Canarias pueden ver reducida su retribución porque en la Península sobra electricidad y el mercado registra precios cercanos a cero o incluso negativos.

El título es deliberadamente provocador. Nadie pulsa un interruptor en Madrid para desconectar un parque eólico canario. Pero existe una conexión económica entre dos sistemas que, eléctricamente, funcionan separados. Y el propio Ministerio para la Transición Ecológica reconoce ahora que esa conexión está generando una señal equivocada.

La paradoja merece atención. Mientras el mercado peninsular puede atravesar horas con abundancia de producción renovable, Canarias puede seguir quemando fuel, gasóleo o gas para producir electricidad.

Y, sin embargo, el precio de aquella Península saturada puede terminar influyendo en lo que cobra aquí una instalación renovable.

Renovables en Canarias: dos sistemas diferentes y un mismo precio de referencia

Canarias no participa físicamente en el mercado eléctrico peninsular. Nuestros sistemas son aislados y disponen de un régimen específico de despacho regulado por el Real Decreto 738/2015.

El operador del sistema programa la generación teniendo en cuenta la demanda prevista, los costes y las restricciones técnicas de cada sistema eléctrico. La seguridad de suministro condiciona todo el proceso.

Sin embargo, determinadas instalaciones renovables reciben por la energía vendida en el despacho un precio cuya referencia procede del mercado peninsular.

La fórmula vigente utiliza el precio medio diario del mercado diario e intradiario peninsular, corregido mediante un coeficiente de apuntamiento asociado a la demanda del territorio no peninsular.

Por tanto, conviene introducir un primer matiz: una renovable canaria no cobra directamente el precio horario que vemos publicado para la Península.

El problema aparece cuando muchas horas con precios nulos o negativos reducen el promedio diario. Esa reducción termina trasladándose a la señal económica que recibe la instalación.

Qué quiere cambiar el MITECO: Comparativa entre el precio medio diario peninsular y el precio medio del último año móvil propuesto por el MITECO para reducir la volatilidad de la señal económica.

La paradoja: electricidad barata allí, combustibles fósiles aquí

Pensemos en un domingo de primavera. En la Península coinciden mucha generación fotovoltaica, eólica y otras tecnologías con una demanda moderada.

El precio mayorista puede caer hasta cero. Incluso puede hacerse negativo durante varias horas.

A 1.500 kilómetros, la realidad puede ser completamente distinta. Tenerife, Gran Canaria o Fuerteventura pueden necesitar centrales térmicas para completar su producción eléctrica.

En ese escenario, un megavatio hora renovable adicional integrado en Canarias puede desplazar generación fósil. Eso significa menos combustible importado, menos emisiones y menor coste variable de generación.

Pero la señal económica recibida por determinada generación renovable puede deteriorarse debido a una circunstancia que no guarda relación con el equilibrio eléctrico de la isla.

El MITECO lo reconoce expresamente. Los episodios peninsulares de precios cero y negativos afectan a la retribución renovable de los territorios no peninsulares y también pueden influir en la disponibilidad de estas instalaciones.

No estamos, por tanto, ante una crítica construida desde fuera del sistema. Es el propio regulador quien reconoce la distorsión.

De 5,02 a 55,77 €/MWh: el ejemplo del propio Ministerio

La memoria que acompaña al proyecto de reforma utiliza un caso especialmente revelador: el 26 de marzo de 2026.

Ese día se produjeron varias horas con precios cero y negativos en el mercado peninsular. El precio medio diario utilizado en el ejemplo terminó en apenas 5,02 €/MWh.

El Ministerio realizó después otro cálculo. En lugar de utilizar solo aquel día, tomó el precio medio del mercado diario peninsular durante los doce meses anteriores completos.

El resultado fue 55,77 €/MWh.

La diferencia no significa que todas las renovables canarias estuvieran perdiendo exactamente 50,75 €/MWh. Existen otros componentes retributivos y no todas las instalaciones están sometidas al mismo régimen económico.

Pero el ejemplo permite visualizar algo importante: la referencia diaria puede transmitir a Canarias una volatilidad que pertenece a otro sistema eléctrico.

Dos sistemas distintos, una señal de precio: Infografía que muestra cómo una señal económica del mercado peninsular puede influir en la retribución de determinadas renovables en Canarias, pese a ser sistemas eléctricos separados.

Qué quiere cambiar ahora el MITECO

La propuesta es sencilla. En lugar de utilizar como referencia el precio medio de cada día, el Ministerio plantea emplear el precio medio del mercado diario peninsular del último año móvil.

Se calcularía por meses completos y ponderando la energía vendida en el mercado diario. Así se reduciría el peso de episodios puntuales con precios cero o negativos.

Un día extraordinariamente barato en la Península seguiría teniendo influencia. Pero quedaría diluido dentro de doce meses de precios.

La señal sería, por tanto, mucho más estable.

El MITECO considera que esa mayor estabilidad puede proteger los incentivos de las renovables y reducir el riesgo de que una instalación deje de producir por una señal económica peninsular que nada tiene que ver con las necesidades del sistema insular.

En nuestro análisis general de la modificación del RD 738/2015 ya examinamos otras piezas de esta reforma, especialmente la incorporación del almacenamiento al despacho. Esta cuestión del precio merece, sin embargo, una mirada propia.

No todas las renovables están afectadas de la misma manera

Aquí conviene evitar una simplificación.

No podemos afirmar que todas las instalaciones renovables de Canarias sufran exactamente este problema. El régimen económico depende de las características y del marco retributivo aplicable a cada instalación.

La fórmula que se pretende modificar afecta al precio de venta en el despacho de determinados productores. Entre ellos están instalaciones con derecho a régimen retributivo específico y otras sin régimen adicional o específico.

Por eso tampoco sería correcto decir que un parque eólico canario cobra automáticamente un precio negativo cuando el mercado peninsular entra en negativo.

La anomalía es más sutil. La referencia peninsular puede reducir su remuneración aunque las condiciones eléctricas de Canarias sean completamente diferentes.

Corregimos la anomalía, pero no su origen

La propuesta del Ministerio parece razonable. Reduce volatilidad, aporta previsibilidad y evita algunas de las señales más difíciles de justificar.

Pero deja abierta una pregunta incómoda.

¿Por qué seguimos utilizando el precio peninsular para valorar energía producida en un sistema eléctrico que no está conectado con la Península?

La reforma cambia el horizonte temporal. No cambia el origen de la referencia.

Seguiremos tomando una señal formada en un enorme sistema interconectado con Europa y trasladándola parcialmente a pequeños sistemas insulares. Aquí existen otros costes, otras restricciones y otra dependencia de los combustibles fósiles.

Quizá sea una solución pragmática. El propio Ministerio explica que ha preferido una alternativa sencilla frente a cambios regulatorios más profundos.

Pero eso no significa que sea la solución conceptualmente perfecta.

El dato que revela el problema: Comparación del ejemplo oficial del 26 de marzo de 2026 entre un precio medio diario peninsular de 5,02 €/MWh y un promedio anual móvil de 55,77 €/MWh.

El verdadero valor de una renovable canaria

En Canarias deberíamos empezar a mirar algo más que el precio peninsular.

¿Cuánto combustible fósil evita cada megavatio hora renovable? ¿Cuánto reduce las emisiones? ¿Qué coste térmico está desplazando? ¿En qué momento del día produce? ¿Puede el sistema integrar esa energía sin comprometer su seguridad?

Estas preguntas tienen especial importancia en un archipiélago donde la generación fósil continúa teniendo un peso enorme. En junio de 2026, por ejemplo, las renovables cubrieron alrededor del 29 % de la generación, mientras la componente fósil siguió cerca del 71 %. Los datos del sistema eléctrico canario de junio de 2026 permiten comprobar la magnitud de esa dependencia.

Cada megavatio hora renovable bien integrado tiene aquí un valor energético, económico y climático muy concreto.

Por eso resulta difícil explicar que su incentivo pueda depender de que, ese mismo día, haya demasiado sol en Andalucía o demasiado viento en Castilla.

Una corrección necesaria que debería abrir un debate mayor

A fecha de 24 de agosto de 2026, la reforma todavía no está aprobada. El proyecto permanece en información pública hasta el 4 de septiembre. El procedimiento puede consultarse en la página oficial del MITECO.

El cambio planteado merece una valoración positiva. Corrige una señal que el desarrollo de las propias renovables peninsulares ha convertido en cada vez menos adecuada para los territorios aislados.

Pero deberíamos aprovechar esta pequeña anomalía para hacernos una pregunta mucho mayor.

La transición energética de Canarias necesita reglas pensadas para la realidad eléctrica de Canarias. No podemos aspirar a sustituir combustibles fósiles mientras algunas de nuestras señales económicas siguen mirando hacia un mercado situado a miles de kilómetros.

Porque cuando una regulación consigue que producir electricidad limpia resulte menos atractivo justo donde todavía estamos quemando combustible para producirla, el problema ya no está en el viento ni en el sol.

Está en las reglas que hemos diseñado.

¿Tú qué opinas? Te leo en los comentarios.

Artículos recientes

spot_img

Historias contadas

Leave A Reply

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

La semana energética

Una vez por semana, una selección de los asuntos que están definiendo el presente y el futuro energético de Canarias.

Análisis, contexto y datos. Sin publicidad y sin correos diarios.