Generación en Los Realejos: técnica y transición pendiente

Generación en Los Realejos: la lógica técnica de una transición pendiente

Si la única forma técnicamente viable de garantizar el suministro eléctrico de Tenerife fuera quemar combustibles fósiles, la elección de Los Realejos sería fácil de explicar. Si no existieran almacenamiento, renovables, refuerzos de red, flexibilidad ni electrónica de potencia avanzada, también. Y si nuestras administraciones hubieran agotado antes esas alternativas, podríamos aceptar la nueva generación térmica como un mal inevitable.

Pero esas premisas no se cumplen.

La generación en Los Realejos responde a razones eléctricas reales. Negarlas sería poco serio. Otra cosa muy distinta es convertir esas razones en una justificación automática para seguir instalando motores que necesitan combustibles fósiles.

La ciencia tampoco deja demasiado espacio para la comodidad. El IPCC considera inequívoco que las actividades humanas, principalmente mediante las emisiones de gases de efecto invernadero, han causado el calentamiento global. Y advierte de que sus consecuencias ya están afectando a todas las regiones del planeta. Conclusiones del Sexto Informe de Evaluación del IPCC

Por eso la pregunta correcta no es solo por qué Los Realejos resulta técnicamente atractivo.

La pregunta completa es otra: ¿por qué, disponiendo de una localización eléctricamente valiosa, seguimos utilizándola principalmente para añadir combustión?

Generación en Los Realejos: por qué el sistema mira hacia el norte

En octubre de 2023, cuando Canarias buscó potencia adicional de emergencia, la propia convocatoria dio una señal geográfica muy clara.

Para Tenerife se valoraba que la nueva generación estuviera próxima a Candelaria o en la vertiente norte. También se priorizaba la cercanía a grandes centros de consumo y a subestaciones de transporte o distribución. Convocatoria de generación eléctrica de emergencia de Canarias

Los Realejos encaja casi perfectamente en ese dibujo.

La subestación de Los Realejos 66 kV está en servicio desde 2015. Red Eléctrica explicó entonces que debía reforzar el suministro del norte de Tenerife y atender el crecimiento de una zona con demanda significativa.

Además, está conectada mediante un doble circuito subterráneo con el eje Icod de los Vinos-Cuesta de la Villa y con la red de distribución. Información de Red Eléctrica sobre la subestación de Los Realejos

Desde la operación del sistema, situar generación gestionable en los Realejos tiene lógica.

Puede reducir determinadas transferencias desde los grandes polos históricos de generación. También modifica los flujos de potencia y acerca generación firme a una zona relevante de demanda.

No convierte al norte en una isla eléctrica autónoma. Pero diversifica territorialmente la generación, algo valioso en un sistema insular.

Mapa de la red eléctrica de Tenerife con Los Realejos destacado como nudo estratégico para reforzar el suministro del norte de la isla.

La Gañanía: cuando el suelo industrial coincide con el nudo eléctrico

La Gañanía añade otra ventaja evidente: el suelo industrial está prácticamente pegado a la infraestructura eléctrica.

El proyecto de emergencia de Sampol, de 14,688 MW, ocupa aproximadamente 4.000 metros cuadrados. Su conexión proyectada hasta la subestación Los Realejos 20 kV tiene solamente 65 metros de longitud. Informe de impacto ambiental de la planta de Sampol en Los Realejos

Esa proximidad reduce obra civil, servidumbres, longitud de cable, complejidad y plazos.

No sorprende, por tanto, que la instalación terminara allí.

En mayo de 2026, el Gobierno de Canarias presentó esta planta de La Gañanía como operativa y preparada para entrar en funcionamiento cuando lo requiera el operador del sistema. Información oficial sobre la planta de emergencia de La Gañanía

Al mismo tiempo, DISA tramita otra instalación de emergencia, la Planta Tigaiga, de 14,8 MW. El proyecto utiliza ocho motores y contempla almacenamiento de propano. Anuncio oficial del proyecto Planta Tigaiga

Su emplazamiento generó controversia. En diciembre de 2025, Gobierno de Canarias, Ayuntamiento de Los Realejos y DISA anunciaron un acuerdo para trasladarla al polígono de La Gañanía, alejándola del núcleo poblacional inicialmente afectado. Acuerdo oficial sobre la nueva ubicación en La Gañanía

El polígono empieza así a representar algo más que una solución puntual.

Polígono industrial de La Gañanía junto a la subestación de Los Realejos, mostrando la proximidad entre suelo industrial e infraestructura eléctrica.

La concurrencia competitiva vuelve a señalar a Los Realejos

La explicación resulta todavía más clara al estudiar el concurso estatal para nueva generación.

La convocatoria de 2024 clasificó Los Realejos dentro de TF-1, la zona preferente de Tenerife. Eso otorgaba 25 puntos. Situarse en suelo industrial añadía otros cinco.

La finalidad declarada era reducir concentraciones de riesgo y optimizar los flujos de potencia para atender las demandas zonales con seguridad. Resolución de la concurrencia competitiva y sus criterios técnicos

Además, los grupos de Tenerife comprendidos entre 15 y 30 MW recibían 20 puntos por su tamaño.

Después llegó el resultado.

La resolución de febrero de 2026 seleccionó TF-Realejos 1 y TF-Realejos 2, ambos promovidos por Sampol. Cada uno tendrá 17,29 MW y utilizará motores de gas. Su conexión prevista es Realejos 66 kV. Resolución definitiva de la concurrencia competitiva de 2026

Solo por ubicación preferente y tamaño, ambos proyectos encajan en criterios que suman 45 puntos. Si la implantación definitiva estuviera además sobre suelo industrial, ese bloque alcanzaría 50.

Pero conviene mantener una precisión importante.

La resolución confirma Realejos 66 kV como nudo de conexión. No demuestra por sí sola que las parcelas definitivas de TF-Realejos 1 y 2 estén dentro de La Gañanía.

Lo que sí demuestra es algo diferente: La generación en Los Realejos no aparece por casualidad. El diseño eléctrico y regulatorio lo favorece.

Para entender mejor el procedimiento puede consultarse también nuestro análisis sobre el proceso de concurrencia competitiva en Canarias.

Comparativa de los proyectos de generación de emergencia y concurrencia competitiva vinculados al nudo eléctrico de Los Realejos.

El problema no es Los Realejos: es qué instalamos allí

Aquí cambia el sentido del debate.

Que Los Realejos sea una buena ubicación eléctrica no implica que la mejor tecnología sea necesariamente un motor térmico.

Confundir el valor del nudo con la tecnología elegida sería un error.

Canarias necesita potencia firme y capacidad de respuesta. Necesita reserva, control de frecuencia, tensión, reposición del servicio y energía suficiente para superar periodos de baja producción renovable.

Todo eso es cierto.

Pero la alternativa no consiste en elegir entre motores fósiles o apagones.

Una estrategia diferente debería combinar almacenamiento BESS en nudos estratégicos, renovables hibridadas, refuerzos de red, flexibilidad y gestión activa de la demanda. También necesita instalaciones capaces de proporcionar servicios de sistema.

Y los BESS deberían incorporar funciones grid-forming allí donde los estudios eléctricos demuestren su conveniencia. Ya hemos analizado esta cuestión en BESS grid-forming: el dato que Canarias no publica.

Las baterías no resuelven por sí solas cualquier déficit energético prolongado. Afirmarlo sería poco riguroso.

Pero tampoco resulta razonable estudiar la cobertura como si almacenamiento, flexibilidad y penetración renovable fueran elementos secundarios.

El propio Gobierno de Canarias reconoce oficialmente que el almacenamiento energético facilita la integración renovable, aporta flexibilidad y contribuye a la estabilidad del sistema. Información del Gobierno de Canarias sobre almacenamiento energético

Tenerife ya muestra que esta tecnología no pertenece a un futuro hipotético. En 2026 han continuado apareciendo proyectos BESS en tramitación y proyectos renovables hibridados con almacenamiento.

El reto es dejar de tratarlos como complementos y empezar a incorporarlos como elementos estructurales del sistema eléctrico.

Y si durante una etapa transitoria sigue siendo necesaria cierta generación térmica, debería existir una hoja de ruta verificable. Esa hoja debería reducir progresivamente sus horas de funcionamiento, sustituir combustibles fósiles y fijar las condiciones de retirada.

Seguridad eléctrica y transición energética deben ser la misma política

Canarias tiene una Ley de Cambio Climático y Transición Energética. No hablamos, por tanto, de una aspiración voluntarista. Existe un marco legal aprobado para orientar la transformación energética del Archipiélago. Ley 6/2022 de Cambio Climático y Transición Energética de Canarias

También tenemos objetivos renovables, declaraciones institucionales y discursos sobre descarbonización.

Sin embargo, las políticas energéticas se miden finalmente en infraestructuras, presupuestos y plazos.

No basta con explicar que una instalación es “temporal”. Tampoco con repetir que mejora la “seguridad energética”.

La ciudadanía tiene derecho a saber qué alternativas fueron estudiadas. Debería conocer por qué se descartaron, cuánto almacenamiento se comparó y qué refuerzos de red se aceleraron.

También debería conocer qué condiciones concretas determinarán el cierre de cada instalación de emergencia.

Alternativas sostenibles para el sistema eléctrico de Tenerife con baterías BESS, renovables, gestión de la demanda y refuerzo de la red.

La responsabilidad corresponde a quienes deciden

Aquí no vale diluir responsabilidades entre expedientes, organismos y procedimientos.

Quienes gobiernan y planifican tienen la obligación de garantizar el suministro eléctrico. Pero tienen también la responsabilidad de hacerlo mirando más allá de la próxima emergencia.

Una solución puede estar técnicamente bien ubicada y, al mismo tiempo, representar una mala orientación estratégica.

La técnica puede justificar la generación en Los Realejos.

Lo que la técnica no demuestra es que el futuro de Los Realejos tenga que construirse necesariamente alrededor de nuevos motores alimentados mediante combustión.

Y la ciudadanía tampoco debería aceptar automáticamente una infraestructura porque venga acompañada de palabras tranquilizadoras.

“Seguridad”, “emergencia”, “transición” y “sostenibilidad” son términos importantes. Pero ninguna palabra sustituye a los datos.

No se trata de desconfiar de todo ni de convertir cada decisión pública en una sospecha.

Se trata de algo mucho más sencillo y democrático: pedir pruebas antes de aceptar que no existía otra alternativa.

Los Realejos puede formar parte de otra solución

Los Realejos posee cualidades eléctricas que conviene aprovechar. La Gañanía dispone de suelo industrial junto a un nudo relevante.

Nada de eso obliga a convertir la zona en un nuevo enclave fósil.

También podría ser el lugar donde demostrar otra forma de construir seguridad eléctrica: almacenamiento avanzado, servicios de red, renovables gestionadas y flexibilidad.

La técnica explica por qué el sistema eléctrico mira hacia Los Realejos.

La política energética decide qué hacemos una vez llegamos allí.

Y esa segunda decisión es la que deberíamos empezar a discutir de verdad.

Álvaro Medina
Seudónimo editorial de la persona responsable de Canarias Sostenible.
alvaro.medina@canarias-sostenible.es
Telegram:@alvaromedina1

Artículos recientes

spot_img

Historias contadas

Leave A Reply

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

La semana energética

Una vez por semana, una selección de los asuntos que están definiendo el presente y el futuro energético de Canarias.

Análisis, contexto y datos. Sin publicidad y sin correos diarios.