Hidrógeno renovable en Canarias: seis zonas, cinco sistemas

Hidrógeno renovable en Canarias: seis zonas para cinco sistemas

El hidrógeno renovable en Canarias acaba de entrar en un terreno bastante más serio. El Real Decreto 611/2026 ha creado seis «zonas de oferta equivalentes» para certificar hidrógeno y derivados en los territorios no peninsulares. En Canarias son Gran Canaria, Tenerife, Lanzarote-Fuerteventura, La Palma, La Gomera y El Hierro. Parece una cuestión burocrática. No lo es. Detrás de esa lista aparece una pregunta incómoda: ¿puede llamarse verde a un hidrógeno producido en un sistema eléctrico que sigue siendo mayoritariamente fósil?

La respuesta corta es no. Al menos, no por el simple hecho de utilizar un electrolizador.

Hidrógeno renovable en Canarias: qué ha cambiado

El nuevo Real Decreto no crea seis mercados eléctricos ni redefine la operación del sistema canario. Las nuevas zonas existen para aplicar determinadas reglas de certificación de combustibles renovables de origen no biológico y combustibles hipocarbónicos. (BOE)

La necesidad nace de una peculiaridad conocida. Canarias no participa en el mercado eléctrico peninsular como una zona de oferta ordinaria. Sus sistemas se programan mediante un despacho específico para los territorios no peninsulares.

La regulación europea utiliza, sin embargo, la «zona de oferta» para determinadas comprobaciones. El legislador español necesitaba una equivalencia.

El anexo VI adopta un criterio aparentemente lógico. Si no existen precios horarios que definan una zona, deben observarse las características físicas de la red. Si hay redes separadas, cada una se considera una zona equivalente.

Y ahí aparece la primera sorpresa.

Mapa visual de Canarias con las seis zonas de oferta equivalentes definidas para certificar hidrógeno renovable según el Real Decreto 611/2026.

Seis zonas para una Canarias que ya tiene cinco sistemas

Desde el 1 de julio de 2026, Tenerife y La Gomera forman oficialmente un único sistema eléctrico. La Orden TED/624/2026 redefinió el mapa canario tras la entrada en funcionamiento de la interconexión submarina. (BOE)

Canarias tiene ahora cinco sistemas: Gran Canaria, Tenerife-La Gomera, Lanzarote-Fuerteventura, La Palma y El Hierro.

Sin embargo, apenas tres semanas después, el Real Decreto 611/2026 volvió a separar Tenerife y La Gomera para la certificación del hidrógeno. La norma habla de seis zonas equivalentes. (BOE)

La situación necesita una explicación. No demuestra por sí sola que exista un error jurídico. Pero sí revela una aparente incoherencia con el criterio físico que el propio anexo dice utilizar.

En Canarias Sostenible ya hemos analizado cómo la interconexión Tenerife-La Gomera está transformando la operación de ambas islas. Ahora surge una pregunta distinta: ¿por qué siguen separadas cuando se define el entorno eléctrico del hidrógeno?

Otra rareza: 1185 donde debería aparecer 1184

El anexo VI contiene además un detalle llamativo. Atribuye al Reglamento Delegado 2023/1185 las condiciones de adicionalidad, correlación temporal y correlación geográfica. (BOE)

Sin embargo, esas reglas se desarrollan en el Reglamento Delegado 2023/1184. El 2023/1185 establece fundamentalmente la metodología para calcular las emisiones de gases de efecto invernadero. El propio artículo 28 del Real Decreto español remite correctamente al 1184 cuando regula el origen renovable de la electricidad. (BOE)

No cambia por sí mismo el régimen europeo. Pero es otra señal de que este anexo merece una lectura cuidadosa.

Infografía sobre los requisitos para considerar renovable el hidrógeno en Canarias: adicionalidad, correlación temporal, correlación geográfica y reducción de emisiones.

El electrolizador no convierte la electricidad en verde

Aquí está el centro del problema.

En 2025, solo el 22,7 % de la generación eléctrica canaria fue renovable, incluyendo la estimación del autoconsumo. El ciclo combinado aportó el 41,3 %. Los motores diésel representaron otro 19,7 % y las turbinas de vapor un 13,5 %, según los datos publicados por Red Eléctrica.

Conectar un electrolizador a la red no significa, por tanto, que esté consumiendo electricidad renovable.

Un electrolizador transforma electricidad y agua en hidrógeno y oxígeno. No distingue si los electrones proceden de un aerogenerador, una planta fotovoltaica o una central térmica. Consume el mix que alimenta el sistema en cada momento.

La propia normativa europea advierte del riesgo. Señala que el hidrógeno obtenido utilizando electricidad de origen fósil puede presentar una intensidad de emisiones sustancialmente superior a la del hidrógeno convencional producido con gas natural. (BOE)

La pregunta importante es otra:

¿qué generación aparece o aumenta cuando entra esa nueva demanda?

Es la misma cuestión que planteábamos al analizar la electrificación de los puertos canarios. Electrificar puede reducir emisiones. También puede trasladarlas hacia las centrales térmicas cuando la nueva demanda no va acompañada de generación limpia.

Adicionalidad, tiempo y geografía: contra el hidrógeno de etiqueta

Europa conoce el problema. Por eso el Reglamento Delegado 2023/1184 establece condiciones para que determinada electricidad tomada de la red pueda contabilizarse como plenamente renovable. (EUR-Lex)

La primera es la adicionalidad. Una nueva demanda debe ir acompañada, con carácter general, de nueva producción renovable.

La segunda es la correlación temporal. Hasta finales de 2029 existe, como regla general, una correspondencia mensual. Desde 2030 la exigencia pasa a ser horaria.

La tercera es la correlación geográfica. La instalación renovable y el electrolizador deben encontrarse dentro de un ámbito eléctrico compatible con las condiciones establecidas por Europa. (EUR-Lex)

Por eso estas zonas canarias importan. No son una curiosidad cartográfica. Ayudan a decidir qué electricidad puede respaldar jurídicamente una producción de hidrógeno renovable en Canarias.

Comparación entre producir hidrógeno conectado de forma continua a una red canaria fósil y producirlo con renovables y consumo eléctrico flexible.

Una oportunidad real: aprovechar excedentes renovables

La regulación europea contempla una posibilidad especialmente interesante. Un electrolizador puede utilizar electricidad renovable que, de otro modo, habría sido redespachada a la baja. Para ello debe demostrarse que su consumo reduce en una cantidad equivalente esa necesidad de redespacho. (EUR-Lex)

Ese modelo encaja mucho mejor con Canarias.

No hablamos de una gran carga funcionando continuamente mientras el sistema quema combustibles fósiles. Hablamos de demanda flexible, capaz de aumentar su consumo cuando existe energía renovable que el sistema no puede integrar.

En esas circunstancias, el hidrógeno puede convertirse en una herramienta adicional de flexibilidad.

Eso no lo convierte en una solución universal. Transformar electricidad en hidrógeno implica pérdidas. Su valor será mayor allí donde la electrificación directa resulte difícil o existan usos finales específicos para ese combustible.

La norma obligará a mirar las emisiones zona por zona

El Real Decreto introduce otra novedad importante. La Secretaría de Estado de Energía deberá calcular cada año las emisiones de gases de efecto invernadero de cada zona de oferta equivalente.

Los valores correspondientes al año anterior deberán publicarse antes del 1 de junio. (BOE)

Esto puede resultar muy útil para Canarias. Tendremos una referencia oficial, calculada mediante la metodología europea, sobre la intensidad de emisiones asociada a cada zona.

Y aquí desaparecerá parte de la retórica.

Para computar como combustible renovable de origen no biológico, el artículo 28 exige acreditar simultáneamente el origen renovable de la electricidad y una reducción de emisiones de al menos el 70 % frente al comparador fósil. (BOE)

No bastará con pintar de verde el depósito.

El hidrógeno renovable que Canarias necesita

Canarias puede tener un papel en el hidrógeno renovable. Tenemos recurso eólico y solar, restricciones para integrar renovables y sectores difíciles de descarbonizar. Pero debemos evitar empezar la casa por el tejado.

Primero necesitamos más renovables, redes capaces de transportarlas, almacenamiento, flexibilidad y una operación segura. Después podremos decidir dónde el hidrógeno aporta algo que otras tecnologías no ofrecen.

La nueva regulación tiene una virtud: obliga a relacionar el hidrógeno con el sistema eléctrico real que lo produce.

Durante demasiado tiempo hemos hablado de «hidrógeno verde» como si el color estuviera dentro del electrolizador. No está ahí. Está en la electricidad, en su origen y en la central fósil que conseguimos desplazar.

La transición energética necesita menos etiquetas y más contabilidad física.

Álvaro Medina
Seudónimo editorial de la persona responsable de Canarias Sostenible.
alvaro.medina@canarias-sostenible.es
Telegram:@alvaromedina1

Artículos recientes

spot_img

Historias contadas

Leave A Reply

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

La semana energética

Una vez por semana, una selección de los asuntos que están definiendo el presente y el futuro energético de Canarias.

Análisis, contexto y datos. Sin publicidad y sin correos diarios.