Agregador independiente en Canarias: la central que ya existe

Agregador independiente en Canarias: la central que ya existe

El agregador independiente en Canarias puede convertirse en una de esas piezas de la transición energética que pasan casi inadvertidas hasta que comprendemos su verdadero alcance. No necesita levantar una central, ocupar suelo ni construir una chimenea. Su materia prima ya está aquí: hoteles, desaladoras, bombeos, cámaras frigoríficas, vehículos eléctricos, baterías y miles de consumos capaces de modificar cuándo utilizan la electricidad.

El MITECO abrió el 13 de agosto la audiencia pública para desarrollar esta nueva figura. Sobre el papel puede parecer otra modificación regulatoria. Sin embargo, en un sistema eléctrico aislado como el canario, detrás de ella se esconde una pregunta mucho mayor.

¿Podríamos convertir miles de pequeños consumos en una gran central eléctrica virtual?

La respuesta es sí. Pero para hacerlo de verdad, Canarias necesita algo más que copiar las reglas peninsulares.

Qué es realmente un agregador independiente

Hasta ahora estamos acostumbrados a pensar que el sistema eléctrico se adapta a la demanda. Cuando necesitamos más electricidad, aumentamos generación. Cuando necesitamos menos, reducimos producción.

El agregador introduce otra posibilidad.

Puede reunir muchos consumidores y gestionar conjuntamente una parte de sus consumos. El Real Decreto 88/2026 permite además que el consumidor contrate a un agregador diferente de su comercializadora, sin necesitar autorización de esta última. El agregador podrá acceder a los mercados eléctricos y participar específicamente en servicios de respuesta de demanda.

El desarrollo concreto está ahora mismo sometido a audiencia pública por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico hasta el 3 de septiembre de 2026.

¿Qué significa eso en términos sencillos?

Que quizá ya no necesitemos aumentar siempre 10 MW de generación cuando al sistema le faltan 10 MW.

Podríamos reducir temporalmente 10 MW de consumo.

Desde el punto de vista del equilibrio instantáneo entre generación y demanda, ambos movimientos ayudan a resolver el mismo problema.

Esquema de un agregador independiente que coordina hoteles, desalación, frío, bombeos, vehículos eléctricos y baterías para prestar servicios al sistema eléctrico.

El agregador independiente en Canarias puede crear una central virtual

Imaginemos cientos de hoteles distribuidos por una isla.

Cada establecimiento dispone de climatización, producción de agua caliente, bombas, piscinas, cámaras frigoríficas, lavanderías y, cada vez con mayor frecuencia, autoconsumo, baterías y cargadores de vehículos eléctricos.

Un hotel aislado tiene poca capacidad para prestar servicios al sistema.

Cientos actuando coordinadamente son otra cosa.

El agregador podría recibir una solicitud para reducir durante media hora una determinada cantidad de potencia. Su plataforma repartiría esa orden entre multitud de instalaciones sin comprometer el servicio que reciben los clientes.

En otro momento podría hacer exactamente lo contrario.

Si existe mucha producción eólica o fotovoltaica, podría adelantar consumos. Entonces cargaríamos baterías, produciríamos agua caliente, refrigeraríamos instalaciones o recargaríamos vehículos precisamente cuando sobra energía renovable.

La transición energética no consiste solamente en producir electricidad limpia. También consiste en aprender a consumirla cuando resulta más útil producirla.

El agua puede convertirse en nuestra gran batería invisible

En Canarias existe un candidato especialmente interesante: la desalación.

El archipiélago consumió alrededor de 553 GWh de electricidad en desalación durante 2023, aproximadamente el 6,2 % de la electricidad generada. Además, solo ocho grandes centros concentraban alrededor del 68 % de ese consumo energético.

Eso no significa que toda esa energía pueda desplazarse libremente.

Pero sí demuestra que hablamos de una carga eléctrica de enorme dimensión.

Una desaladora conectada a depósitos puede aumentar su producción durante determinadas horas y reducirla posteriormente. No almacenamos electricidad. Almacenamos agua y desplazamos el momento en que utilizamos la energía.

En Canarias Sostenible ya analizamos esta posibilidad al hablar de la desalación flexible como batería de agua.

Y el mismo principio puede aplicarse a bombeos, depósitos reguladores y determinados sistemas hidráulicos.

Hoteles, frío y vehículos: flexibilidad escondida

El turismo proporciona otro recurso evidente.

Una parte importante del consumo eléctrico de los establecimientos alojativos está vinculada a procesos con cierta capacidad de gestión. La climatización posee inercia térmica. Las cámaras frigoríficas pueden modificar durante periodos limitados el funcionamiento de sus compresores. El agua caliente puede producirse anticipadamente.

Los vehículos eléctricos añaden otra posibilidad extraordinaria.

Un coche particular permanece estacionado muchas horas. Una flota de alquiler puede reunir cientos o miles de vehículos. Lo importante no es que todos carguen inmediatamente al conectarse, sino que estén preparados cuando tengan que utilizarse.

Eso permite desplazar la recarga hacia las horas con mejores condiciones eléctricas.

Y si añadimos almacenamiento distribuido, la capacidad aumenta todavía más.

Gráfico de flexibilidad de la demanda que muestra cómo aumentar el consumo cuando sobra energía renovable y reducirlo cuando falta potencia en el sistema.

Pero Canarias tiene un problema regulatorio

Aquí aparece la parte más interesante de la investigación.

El Real Decreto 88/2026 contempla expresamente que un agregador pueda operar en territorios no peninsulares. Para ello tendrá que acreditar ante el operador del sistema que cumple los requisitos necesarios para participar en su despacho económico.

Por tanto, Canarias no está excluida legalmente.

Sin embargo, cuando entramos en las reglas operativas aparece un vacío.

Los sistemas eléctricos canarios no funcionan mediante el mismo despacho que la Península. Poseen procedimientos específicos y un modelo regulado por el Real Decreto 738/2015.

Y precisamente ese real decreto también está siendo reformado ahora.

El MITECO mantiene abierta hasta el 4 de septiembre de 2026 una segunda audiencia pública destinada a modificar el despacho de los territorios no peninsulares.

La reforma introduce con claridad el almacenamiento como nuevo recurso de flexibilidad.

Pero no desarrolla con la misma precisión cómo debe incorporarse la demanda agregada.

Ahí está la contradicción.

Si una batería puede hacerlo, ¿por qué no una desaladora?

Supongamos que el sistema necesita 5 MW durante una hora.

Una batería podría descargar esos 5 MW.

Pero un conjunto de desaladoras, hoteles y cámaras frigoríficas podría reducir también 5 MW durante esa hora.

Sus características técnicas no son idénticas. Tampoco sus costes ni sus limitaciones.

Pero, para determinados servicios de potencia activa, ambas opciones pueden proporcionar flexibilidad.

Por eso el futuro despacho canario debería poder comparar tres alternativas:

aumentar generación, descargar almacenamiento o modificar demanda.

Y seleccionar la combinación que proporcione seguridad con el menor coste.

Ese sería un cambio profundo.

La demanda dejaría de ser simplemente aquello que hay que abastecer. Una parte de ella se convertiría en un recurso operativo.

Una central virtual no sustituye a una central real en todo

Conviene introducir aquí una cautela fundamental.

Una agregación de 20 MW no equivale técnicamente a un grupo generador convencional de 20 MW.

Puede modificar potencia activa, ayudar a equilibrar el sistema, reducir puntas y absorber excedentes renovables.

Pero no aporta automáticamente inercia, potencia de cortocircuito, formación de red o regulación de tensión.

Por eso seguiremos necesitando almacenamiento, generación firme y recursos capaces de proporcionar fortaleza al sistema.

Ya hemos explicado en Canarias Sostenible por qué no basta con conocer los MW o los MWh de una batería y por qué las capacidades BESS grid forming son especialmente importantes en Canarias.

La agregación no sustituye esas tecnologías.

Las complementa.

Cinco sistemas eléctricos, no una única central canaria

Otro aspecto será imprescindible.

La agregación comercial puede abarcar todo el Archipiélago. Sin embargo, la respuesta física tendrá que respetar cada sistema eléctrico.

Un megavatio reducido en La Palma no puede resolver una necesidad de Gran Canaria.

Por ello, las carteras operativas deberían organizarse al menos por los cinco sistemas actuales: Gran Canaria, Tenerife-La Gomera, Lanzarote-Fuerteventura, La Palma y El Hierro.

También deberían adaptarse los tamaños mínimos.

Un megavatio tiene poca relevancia relativa en un gran sistema continental. En El Hierro puede resultar enormemente significativo.

Copiar automáticamente los umbrales peninsulares sería un error.

Esquema de los cinco sistemas eléctricos de Canarias y de la necesidad de gestionar por separado la flexibilidad de hoteles, desalación, baterías y vehículos eléctricos.

Canarias tiene una oportunidad regulatoria delante

Estamos acostumbrados a plantear la transición energética mediante nuevas infraestructuras.

Más fotovoltaica.

Más eólica.

Aumento de baterías.

Más redes.

Todo ello será necesario.

Pero existe otra infraestructura que ya está construida.

Está detrás de nuestros contadores.

Está en los depósitos de agua, en la climatización de los hoteles, en las cámaras frigoríficas, en las bombas, en las baterías y en los vehículos estacionados durante horas.

Solo falta conectarla, medirla, coordinarla y darle unas reglas adecuadas.

Por eso hemos elaborado desde Canarias Sostenible dos escritos de alegaciones y un anexo técnico destinados a las consultas actualmente abiertas. La propuesta fundamental es sencilla: la reforma del despacho eléctrico canario debería integrar conjuntamente almacenamiento, respuesta de demanda y agregación independiente.

No tendría demasiado sentido construir el sistema eléctrico del futuro manteniendo la demanda con la lógica del pasado.

Canarias necesita más renovables, almacenamiento y redes.

Pero también necesita inteligencia.

Y quizá una parte de nuestra próxima central eléctrica no haya que construirla.

Quizá lleve años funcionando delante de nosotros, fragmentada detrás de miles de contadores, esperando simplemente a que aprendamos a utilizarla.

¿Tú qué opinas? Te leo en los comentarios.

Anexo Técnico Agregación Independiente SENP Canarias

Alegaciones Modificación RD738 Agregación SENP

Alegaciones PPOO Agregador Independiente SENP

Álvaro Medina
Seudónimo editorial de la persona responsable de Canarias Sostenible.
alvaro.medina@canarias-sostenible.es
Telegram:@alvaromedina1

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